Inicio Editorial Columnistas Personajes Comercio Entrevistas Gastronomía Turismo  

UN CUENTO DE NUNCA ACABAR

«En los próximos 20 años la producción de todos los bienes de consumo se incrementará aproximadamente 5 veces. En los próximos 10 años todo el pueblo... podrá adquirir productos en cantidades adecuadas y en los 10 años siguientes la demanda de los consumidores será satisfecha completamente. Al final de la segunda década cada familia tendrá una confortable vivienda individual»

Antes de indicarles a quién corresponde la cita referida, en un intento por ejercitar la demagogia que envuelve el momento de poder de ciertos históricos gobernantes, hay que agregar que este inveterado líder también advirtió en aquél tiempo que en 20 años más estaría «enterrando» a los Estados Unidos de América.

La cita corresponde al tercer caudillo comunista de la ex-Rusia soviética, Nikita Kruschev, quien tomó el poder a la muerte de Josef Stalin en 1953, que a su vez había sucedido en el poder al legendario Vladimir Ilych Ulianov, Lenin. Sin embargo, como lo registra la historia, el enterrado resultó ser a la postre, el propio «imperio» soviético.

Más adelante, los discursos toman un viraje sustancial debido a la presencia de figuras emergentes en la política mundial y a cambios en la economía del momento. Aparece la figura de la «perestroika» con el liderazgo de Mikhail Gorbachev y su discurso: «El desempleo es una buena medicina para la flojera, el alcoholismo y la irresponsabilidad... Muchos expertos creen que es más económico pagar compensaciones temporales a los desempleados durante unos pocos meses que mantener masas de gente que no hacen nada en su trabajo. ¿Acaso no vemos hoy que el gerente de una empresa se encuentra entre la espada y la pared? Por un lado le pedimos independencia, eficiencia y progreso socialista. Por otro lado le atamos de pies y manos con innumerables e inconvenientes instrucciones y restricciones...»

Con este discurso se desprende la evidente inhabilidad de los gobiernos comunistas para suministrar progreso económico en todo el «imperio» soviético, que devendría en la presencia en escena de Boris Yeltsin (1990), elegido presidente de la Federación Rusa, quien abandona el Partido Comunista, favorece la propiedad privada y la creación de mercados libres. Se llega con él también al fin de la guerra fría (1991).

Después vendrían golpes internos del comunismo radical contra Gorbachev que terminarían desmembrando por completo la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS)

Sin embargo, es pertinente a su vez rememorar otra histórica cita, que data de un tiempo cercano al referido: «Hoy en día, los lazos de nuestra herencia común están fortalecidos por el amor a la libertad y un compromiso común con la democracia. Nuestro desafío en esta nueva era de las Américas es asegurar este sueño común y todos sus frutos para bien de todos los pueblos de las Américas: Norte, Central y Sur. El plan global que acabo de describirles es una prueba real de que los Estados Unidos toman seriamente el compromiso para forjar, con nuestros vecinos latinoamericanos y caribeños, una nueva sociedad. En este momento crítico, estamos dispuestos a desempeñar un papel constructivo para hacer de nuestro hemisferio el primero completamente libre a través de la historia».  

Sin duda, es obvio que tenemos un extracto del discurso de un mandatario norteamericano. Se trata de George Bush padre y su famosa «Iniciativa para las Américas» que data del 27 de junio de 1990, en vista de que otro famoso proyecto, el recordado «Plan Baker» venía fracasando en nuestro continente.

En aquellos tiempos la promesa del líder del partido republicano hacia nuestro continente se centraba en 4 áreas básicas: el libre comercio, la libre inversión, el manejo de la deuda y el componente ambiental. Pero ya teníamos registrada otra promesa americana con características similares, del histórico líder demócrata, también presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy, quien en 1961 lanzó la no menos famosa «Alianza para el progreso».

Atando cabos, mientras lanzaba Kennedy su propuesta para las Américas en la década del 60, aún circundaban el espectro político-ideológico, y con mucha ilusión, la polaridad de la guerra fría, y un comunismo emergente que intentaba expandir sus tentáculos por el mundo. De modo que las recetas norteamericanas de aquella época tuvieron resistencias naturales en los sueños latinoamericanos. Pero si nos ubicamos en los 80 y 90, «no había pa' onde correr», como dicen coloquialmente los caribeños, había que acudir a las recetas del fondo monetario internacional, pagar deudas impagables, fomentar la libre inversión, etc., pues los sueños revolucionarios comenzaban a extinguirse con la caída del comunismo Ruso.

Sin embargo, aunque parezca contra la corriente, es allí donde aparece en escena, aferrándose a un proceso de cambio también bajo el título de revolución, el presidente Alan García Pérez en su primer gobierno y su prédica antiimperialista del no pago de la deuda externa.

Pero vayamos al punto que hoy vuelve a ocupar titulares a nivel mundial, sobre una medida tomada en aquél entonces por el mandatario peruano: «la nacionalización o estatización de la banca». Alan García explica al respecto: «Como toda América Latina lo sabe, el 28 de julio de 1987 el gobierno peruano planteó ante el Parlamento la aprobación de una ley de nacionalización de la banca. Buscamos con ello concretar una propuesta de cambio social y de mayor igualdad entre los peruanos. Creemos que en nuestras sociedades, al igual que en el sistema mundial, el interés del crédito y el manejo del ahorro han subordinado la actividad productiva y que ello ha convertido a los bancos en los nuevos y todopoderosos núcleos oligárquicos.

La propuesta fue separar el manejo del dinero de la producción industrial, democratizar la propiedad y universalizar el uso del crédito. Pero entonces se inició, impulsada por los grupos monopolistas que usaron todo su poder económico y publicitario, una guerra despiadada contra el gobierno y un sistemático ataque para destruir a su primer representante. Lamentablemente, grandes sectores de la clase media y del empresariado nacional, que en los dos primeros años habían sido beneficiados por la reactivación, fueron arrastrados a la guerra ideológica contra el Gobierno. Y con ello se generó un clima de incertidumbre que contribuyó a crear y agudizar los problemas económicos».

Como sabemos, Alan García, en el transcurso de su mandato propició una de las inflaciones más altas que ha sufrido el continente, y su tan mentada nacionalización de la banca pasó a ser un simple intento de agresión contra los auténticos dueños del Perú, que al final de cuentas lo quitaron del poder y mandaron al exilio. Como lo describe Carlos Malpica en su libro «Los dueños del Perú»: «Los países ricos y en especial U.S.A. han creado mecanismos que actuando sobre la economía, los medios de información, los partidos políticos, los sindicatos, la iglesia y los militares, han conseguido hacer a nuestro país cada vez más dependiente, lo mismo que a los otros pueblos latinoamericanos. En cuanto al control que ejercen sobre nuestra economía muy pocos estudiosos lo dudan. Si la mayoría se calla es por conveniencia más no por ignorancia».

Sin embargo, algunos dirán que estas descripciones corresponden a un pasado que ya fue enterrado por el tiempo. En efecto, ahora andamos en una etapa superior de dependencia que tiene incluso defensores a capa y espada de los intereses extranjeros con respecto a los nacionales. Y más aún, ahora tenemos al adalid de los antiimperialistas, que llegó a ser incluso Presidente de la Internacional Socialista por aquellos tiempos, el presidente García Pérez, perdonado por los que lo expatriaron, como el más alto apostador del Siglo XXI por el libre comercio y la libre inversión.

Conversando con un reaccionario de aquellos tiempos antiimperialistas, el ex-Embajador Carlos Urrutia, obtenemos una respuesta a toda aquella metamorfosis presidencial citada: «Yo no vivo lamentando mi pasado. Yo creo que sin mi pasado no sería quien soy, pero creo que soy otro distinto al del pasado. Me gustaría sentarlos en un café, a conversar, y por ejemplo preguntarle al del pasado -jamás le haría una pregunta como si yo volvería a hacer lo mismo, eso es imposible- qué piensa de lo que nosotros hacemos a la luz de lo que él hizo y se comprometió en hacer..."

Traigo a la memoria colectiva de ustedes amigos latinoamericanos, en especial peruanos, estas reflexiones, porque tal vez, en el fondo de su controversial discurso del 28 de julio último en el que habla de la «reforma del alma», el presidente García Pérez continúa preguntándole a su pasado «yo», es decir a su alma: «qué piensa de lo que nosotros hacemos a la luz de lo que él hizo y se comprometió en hacer».

Y a propósito también, finalmente, una vez más, atando cabos, que ahora el escenario mundial vuelve a tener dos aristas a la vista, la del emergente Socialismo del siglo XXI y la clásica de los Imperios monopólicos del mundo, bastante decadentes por la guerra del petróleo (materia de otro análisis): Norteamérica, la Unión Europea, Asia, etc. Por ello, nuevamente los titulares informáticos le dan cobertura subliminal al reciente anuncio -en pleno desarrollo- de la nacionalización del Banco de Venezuela, y por ello, esta especie de cuento de nunca acabar que les he descrito para que no se queden sorprendidos con la medida venezolana.

Agosto 02 de 2008

 

¿El Perú es libre e independiente?

¿Por la voluntad general de los pueblos?

¿Y por la justicia de su causa que Dios defiende?

Estas preguntas las formuló hace algunos años atrás la prestigiosa revista CARETAS a grandes personalidades del acontecer político-cultural peruano de los últimos tiempos. Las quiero traer a colación a propósito de la actualidad patriótica correspondiente al 187 Aniversario del Perú, toda vez que el parafraseo original corresponde a la proclama libertaria del generalísimo Don José de San Martín, que año tras año está presente en la memoria colectiva de los peruanos.

El ex Presidente Constitucional del Perú, Fernando Belaúnde Terry (1963-1968) y (1980-1985), al respecto opinó en su momento: «Las grandes plegarias, creadas por los pueblos en momentos supremos, tienen permanente vigencia. No niego que en circunstancias oscuras y caóticas puedan sufrir reveses. Mas ello no destruye los preceptos que proclaman porque el mal, no puede reemplazar al bien. Tiene permanente vigencia. Pude comprobarlo, cuando me correspondió el honor de dirigir los destinos del Perú. Y lo confirmo ahora desde el llano, donde tanta resonancia tiene la voz libertaria de CARETAS».

Recordamos que esta encuesta se realizó en los años postreros del régimen de Fujimori.

Otro ex Presidente, no Constitucional, sino de facto, General Francisco Morales Bermúdez (1975-1980), respondió detalladamente a cada una de las interrogantes planteadas en la encuesta:

-¿El Perú es libre e independiente? -En estos tiempos la libertad está limitada por efectos de la gran interrelación mundial. A pesar de todo, debemos defender la independencia fortaleciendo nuestra identidad nacional.

-¿Por la voluntad general de los pueblos? -La voluntad general de los pueblos respetará nuestra libertad e independencia, tanto o más, cuanto internamente seamos más libres y fortalezcamos la unión nacional.

-¿Y por la justicia de su causa que Dios defiende? -La justicia de su causa en estos tiempos significa en el Perú luchar para que haya menos pobres y más trabajo. Así Dios defenderá esa causa.

También otro personaje presidenciable, pero que sólo llegó a ser Alcalde de Lima, Luis Bedoya Reyes (1964-1966) y (1967-1969), emitió sus puntos de vista:

-La Proclama histórica de San Martín, el Santo de la Espada nace del ensueño y la esperanza. Para enfrentar nuestra dura realidad, el Libertador argentino llamó al Libertador venezolano. Simón Bolívar selló nuestra independencia y nos dio las glorias de Junín y Ayacucho, pero también nos impuso su Constitución Vitalicia humillante y opresora y en decisión personal nos segregó el Alto Perú para crear Bolivia y anexó Guayaquil a la Gran Colombia. Ese inicio republicano marca nuestro dramático vaivén entre la libertad y la dictadura y nos ha convertido en el país de las oportunidades perdidas. Si sus preguntas se limitan sólo al Gobierno actual, le contesto: Liquidado el totalitarismo, llámese fascismo, nazismo o comunismo no hay sitio hoy en los países civilizados para las dictaduras de partido ni para las viejas satrapías que se instalaban en los países subdesarrollados. Pero la modernidad ha dado paso a las nuevas autocracias. En ellas se exhiben las formas y el andamiaje democráticos pero se utilizan para mantener las viejas esencias dictatoriales. El Este asiático tiene los mejores modelos, y la moda nos ha llegado peligrosamente pues hay el riesgo que se aclimate y vuelva endémico. No comparto el tremendismo de quienes todo lo ven mal y condenable en el gobierno de Fujimori pues no lo son su política internacional de fronteras, su combate al terrorismo y al narcotráfico, ni su política económica inicial que ya hoy parece agotada (...)

En esta última respuesta queda claro que para muchos peruanos hay un punto discordante, reñido con la historia de Bolívar a su paso por el Perú. Todo lo contrario acontece con el argentino José de San Martín, de allí que muchas voces sureñas digan que el Perú es «sanmartiniano». Sin embargo, es bueno precisar que el Perú logra su independencia del yugo español más allá de la necesaria y trascendente presencia libertaria de San Martín y Bolívar. Como lo afirma el historiador Luis E. Valcárcel:

«Es epidérmico, meramente superficial, el influjo de extrañas ideologías; una revolución sólo es posible cuando la masa ha sido conmovida, cuando aquella materia plástica vibra, como invitando a la transformación. La independencia del Perú fue procreada por Túpac Amaru. Triunfaba con él la patria antigua, aquella del pensamiento de Garcilaso. Había de ser condición precisa que el padre no asistiese a la natividad de su criatura; una vez más, el redentor habría de pagar con la muerte cruel los pecados de la especie humana. Pero ¿quién puede negar su verdadera filiación a la independencia del Perú? Ella es su propio fruto. Nadie nos la regaló ni nos la impuso contra nuestra voluntad. Éramos un pueblo libertario desde muchos lustros antes que los demás de este lado del mundo; porque poseíamos un sentimiento patriótico que no menguó bajo la tiranía extranjera. Intentamos repetidas veces quitarnos de encima el agobiante peso, mas nuestros esfuerzos resultaron infructuosos. De la libertad del Perú dependía la de todos los demás pueblos, porque era aquí donde el poder español había concentrado toda su potencia. Habíanse, pues, de librar las últimas batallas en nuestro territorio y en Ayacucho y Junín sellarse la independencia americana. Los grandes capitanes del norte y del sur, Bolívar y San Martín, serían nuestros generales y los libertadores de siete repúblicas; a su acción genial se debería el alumbramiento de la libertad, nos emanciparon del dominio español (...)»

De modo que, sin mayores encrucijadas históricas, finalmente, nos acercamos a un personaje identificado con el estudio y análisis de la historia, Don Pablo Macera Dall'Orso, quien emite una respuesta más corta y precisa, que desde nuestro punto de vista se acomoda a la actual fecha circundante al 28 de julio de 2008, pese a haberse suscitado en tiempos fujimontesinistas:

-¿El Perú es libre e independiente? Desde 1532 ha sido un país dependiente de diversos imperios (España, Inglaterra, EE.UU.).

-¿Por la voluntad general de los pueblos? El pueblo no ha podido definir ni imponer su voluntad general. El Perú ha sido administrado por voluntades particulares.

-¿Y por la justicia de su causa que Dios defiende? Dios no está presente aquí pero sin su providencia el Perú hace tiempo que no existiría.

¡Feliz 28!

Julio 23 de 2008

PD. El actual Presidente Constitucional del Perú, Dr. Alan García Pérez también fue abordado por la encuesta, pero relata la revista Caretas que fue el único de los encuestados que se negó a responder.   (Ver otros encuestados)

 

VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE

(Testimonio de Ingrid Betancourt)

El testimonio de Ingrid Betancourt de este histórico 02 de julio de 2008, es el fiel reflejo de que existe vida después de la muerte, pues la muerte realmente sólo nosotros los de carne y hueso la creamos a través de secuestros, actos delictivos, excesos de velocidad en nuestras frágiles vidas, etc...

La muerte no existe como tal, lo acaba de demostrar una dulce dama colombiana y el puñado de hombres que también fue liberado por el ejército colombiano, la muerte no pudo con ellos porque antes de ser liberados, ya ellos eran libres de culpa alguna que se les condene.

Prueba de ello, cuando en rueda de prensa alguien, que 6 años y cuatro meses fue ella misma, le preguntó sobre si tenía algún arrepentimiento por haber acudido en campaña política a la zona del Guaviare donde fue hecha rehén por las FARC... La respuesta fue difícil, pero cierta, no había arrepentimiento, lo volvería a hacer, e incluso luego, se atrevió a perdonar a sus captores.

Una respuesta cargada del Cristo del alma, que como diría el poeta, muchas veces el destino blasfema. Estamos pues, ante una imagen y un mensaje que ojalá sea captado por la humanidad entera, y sirva para sensibilizarnos más ante lo que nos rodea. Que no se desperdicie la oportunidad de comprender que la muerte como tal no existe cuando estamos liberados de odios, culpas e indiferencias. Que son ellos, los que crean ese sub-mundo de culpabilidades, de canjes inhumanos a cambio de cuotas de poder o supuesta independencia, los que se cobran y se dan el vuelto de atrocidad en atrocidad existencial.

Lamentablemente, siempre vamos a tener con nosotros estas polaridades humanas entre el odio y el amor, entonces tampoco pretendamos callar a los que ahora abogan por justicia sin esa interpretación salvaje del marxismo que practica las FARC. Hay una ola marxista en Latinoamérica, que al menos por ahora, no es extrema, que tal vez puede estar equivocada, como lo estuvo la derecha, y en muchos países aún lo está, insensible por décadas al clamor de las grandes mayorías: dando recetas y cobrando deudas externas impagables por nuestras paupérrimas economías.

De allí que la convocatoria de Ingrid Betancourt al diálogo entre los mandatarios Hugo Chávez, Álvaro Uribe y Rafael Correa, nos parece de lo más pertinente para ir hacia un punto de encuentro que permita ver el panorama futuro de nuestros pueblos sin el agravante de pretender tener la receta correcta, la última palabra, la solución en la mano, etc.. a las múltiples enfermedades que padece nuestro continente enfermo. Por el contrario, en el contraste se hace la mejor fotografía, el mejor óleo, la mejor comida, las mejores cosas de la vida. Tal vez por allí aflore una liberación definitiva de los más de 700 cautivos que aún quedan en poder de las FARC.

De modo que, sólo el comunismo incoherente puede pretender que el rapto interminable de seres humanos le hace un bien a una causa de libertad que supuestamente desea el pueblo colombiano; y sólo el imperialismo desmesurado de John Mc Cain, que casualmente anduvo visitando Colombia, horas antes de la liberación de Ingrid Betancourt y compañía, puede pretender raptar el voto hispano bajo un discurso redentor que a la letra dice: "Felicito al presidente Uribe por los progresos contra la insurgencia marxista de las FARC y espero que estos avances produzcan pronto la liberación de los rehenes, incluyendo a los tres ciudadanos norteamericanos cautivos".

A no dudar que tanto las FARC como el imperio americano están en decadencia. El primero ha llegado al extremo de hacer el ridículo ante una liberación en la que el servicio de inteligencia del ejército colombiano por más explicaciones que den no asoman la más mínima inteligencia en la intervención de rescate a los rehenes de las FARC. Es decir, como estarán de mal en las FARC que no ha ameritado mayor despliegue de inteligencia el rescate de los rehenes. Situación nada comparable con el magistral despliegue del servicio de inteligencia peruano en el tristemente célebre régimen Fujimontesinista, en lo que fue la toma del MRTA a la Embajada del Japón en Lima. Simplemente lo que salta a la vista, es que las FARC como un cuerpo organizado ya no existen. El segundo que está en decadencia es el otrora imperio americano, pruebas de su decadente situación implicarían escribir no uno sino muchos libros al respecto, como ya los hay en el mercado. Un dólar devaluado, una economía en crisis, crisis de valores ahora enfrentados en la duda de Shakespeare al tener la alternativa de cambiar al país en la figura de un hombre que representa a un innovado «Hamlet», militante del partido político adecuado para el cambio, pero que por sobre todas las cosas primero tendrá que superar esa extraña lucha de valores existenciales que conviven en el subconciente del norteamericano promedio: credo, raza y religión. Ser o no ser.

En definitiva, ni el "uribismo" auspiciado por Mc Cain, con su flota marítima de guerra similar a la del Golfo Pérsico, recientemente instalada en aguas colombianas, y correspondido por el mandatario colombiano para inflar las aspiraciones electorales continuistas del partido republicano en el poder, con George W. Bush a la cabeza; ni el marxismo desquiciado de las FARC, le hacen bien a esta Colombia libre representada en las últimas horas por una gran lección de mujer llamada Ingrid Betancourt.

Julio 03 de 2008

 

POR LA DEROGACIÓN DE LA «DIRECTIVA RETORNO» EN LA UNIÓN EUROPEA

La reciente postura política de la Unión Europea, luego de haber brindado por la inclusión latinoamericana en la Cumbre ALCUE, de Lima, echó al basurero todo lo supuestamente acordado a nivel presidencial en pro de las grandes mayorías desposeídas de esta parte del mundo. A las protestas sudamericanas se suman las africanas y todas aquellas tercermundistas que aún perviven en su afán itinerante por el mundo. Quizás por ello el Perú ante las Naciones Unidas es uno de los primeros países que enérgicamente condenan la aprobación de la llamada "Directiva Retorno", llevada a cabo el día 18 de junio de 2008 por 367 integrantes del Parlamento Europeo.

Todas las loas recibidas por el anfitrión de la cita “integradora” limeña AL-CUE, lucen ahora como uno de los engaños más atroces que gobernante alguno haya podido recibir de los dueños monopólicos que manejan y administran los hilos económicos del mundo, en tiempos contemporáneos. Le está saliendo caro su viraje hacia la derecha al mandatario peruano, otrora adalid de los pobres y desposeídos de este continente. Y mucho más caro aún, cuando ahora en su segundo gobierno apuesta por los que se fueron, incluso conmemorando el día del inmigrante, en el que intenta rendirle honores a la gran colectividad de peruanos que salieron del país con el afán de progresar.

Esta ley anti-inmigrante constituye una medida criminalizadora, discriminatoria y xenofóbica que arremete contra los derechos humanos de niños y adolescentes y contra las normas de convivencia civilizada entre nuestros pueblos. No queda más que rechazar el enfoque de seguridad que pretenden argumentar los europeos con una "Directiva Retorno" que intenta juzgar a personas ilegales con una visión economicista de los seres humanos, prohibiendo el derecho a la libre movilidad humana, al establecimiento de la ciudadanía universal y progresivo fin de la condición de extranjero.

Pero más allá de una enérgica condena, amerita convocar a los gobiernos e instancias internacionales de los países de América Latina y el Caribe, mediante sus bases de a pie que son los pueblos y los barrios organizados, para conformar un frente común que permita adoptar medidas y decisiones conjuntas en defensa y solidaridad con los millones de personas migrantes que se encuentran en el viejo mundo, cualquiera sea su condición migratoria. Es pertinente, entonces, promover la organización de los distintos sectores de la población (ya sea en Sudamérica o en la propia Europa) para que impulsen una lucha contra la discriminación, la xenofobia y toda forma conexa de intolerancia a través de eventos culturales, deportivos y políticos.

Es decir, por la derogación de la “Directiva Retorno”, y por un marco de unidad en nuestro continente que permita resquebrajar las inhumanas negociaciones que se realizan a puerta cerrada con la Unión Europea.

Lamentablemente, y esto hay que admitirlo, pleitos de larga data entre Ecuador, Colombia y Venezuela, Chile y Perú, Argentina y Uruguay, impiden que se trabaje en función de estos propósitos unánimente, mientras que los del viejo mundo, como lo hicieron hace más de quinientos años, andan unidos detrás de nuevas represiones contra nuestra milenaria cultura. Los tiempos han cambiado pero da la impresión que no hemos aprendido la lección, saltan a la vista innovadas traiciones entre Atahualpas y Huascares contemporáneos, o tal vez más adelante en la historia, entre nuevas formas de colonialismo criollo frente a preclaros independentistas San Martinianos y Bolivarianos.

junio 27 de 2008

 

PERÚ INDÍGENA: A PROPÓSITO DE AUTONOMÍAS

Manuel González Prada en 1888, en su famoso Discurso del «Politeama» afirma: «No forman el verdadero Perú las agrupaciones de criollos y extranjeros que habitan la faja de la tierra situada entre el Pacífico y los Andes; la nación está formada por las muchedumbres de indios diseminados en la banda oriental de la cordillera». Positivistas como Luis Carranza y Juan Francisco Pazos Varela proclaman una ideología racista anti-indígena. En cambio los neopositivistas proclaman la necesidad de mejorar la situación del indio. La creencia general en los círculos intelectuales del Perú era que la derrota en la guerra del Pacífico tenía como causa principal el abandono y la explotación del indio. González Prada preguntaba a los peruanos: «Si del indio hicimos un siervo ¿qué patria defenderá?

El historiador peruano Luis E. Valcárcel, en alguna oportunidad vaticinó que los indígenas estaban listos para ocupar Lima. Era una posición cuzqueña que explicaba que Lima no era el Perú, el Perú de aquél entonces era el Cusco. Otra posición supuestamente indigenista liderada por Víctor Andrés Belaúnde decía que la patria peruana era fruto de dos influencias, una española y otra indígena. Hablaba también del aporte de los españoles: la religión católica y la lengua castellana. Sobre la influencia indígena explicaba que ella sólo se remitía al paisaje, pues sus habitantes, lenguas y cultura en general, no contaban.

Como podemos apreciar, las miradas hacia la cultura aborigen aparecen en escena, y vaya paradoja, inmediatamente después de la fatídica guerra con Chile. Como dirían los apristas más adelante en la historia política peruana, «en el dolor, hermanos».

Esta actitud o estado de ánimo de personas no indígenas, generalmente intelectuales o pseudo intelectuales, artistas, procedentes en su mayoría de zonas urbanas, reconocen por primera vez contemporáneamente a las comunidades quechuas y aymaras, y con ellas a todas las demás etnias aborígenes peruanas para ser consideradas en la formación del Perú emergente.

De modo que, ser indigenista no implica ser indígena, quechua, aymara o indio, sino simplemente conservar una actitud a favor y en defensa de los indígenas. Puedes ser un sambo, negro o afrodescendiente, o por qué no, catire o gringo, y tener esa actitud frente a la vida, esa identificación indigenista. Tampoco creemos que este concepto, pueda ser manejado por decreto como en su momento lo hizo el general Velazco Alvarado, que cerró el Instituto Indigenista Peruano en 1969.

Claro, a Velazco se le recuerda mucho más por aquél 24 de junio de 1969, otrora Día del Indio, en el que promulga la nueva (para entonces) ley de reforma agraria, con su aclamado discurso en el que invoca a Túpac Amaru: ¡El patrón ya no comerá más tu pobreza!. A la sazón, la denominación del Día del Indio es sustituida y trastocada por la de Día del Campesino, y el Perú indígena, ese mismo año, pierde y llora a su más excelso escritor: José María Arguedas.

Quizás por todos estos antecedentes, en el que intelectuales, discursos y decretos sobran para el sentimiento indígena, tanto José Carlos Mariátegui como José María Arguedas no se consideraron indigenistas. El primero por su condición de socialista y el segundo por hablar y escribir en quechua, es decir, por ser realmente un indígena.

En la actualidad, hace aproximadamente 20 años, convivimos con algunos jóvenes indígenas que desde aquellos tiempos comenzaron la etapa de los movimientos indígenas en el Perú. Al principio los jóvenes pasaron por escuelas bilingües en las que aprendieron a leer y escribir, pero más adelante en la historia reciente abandonan todo intento de interlocutor indigenista y crean ellos mismos su propio liderazgo. Recordados amigos como: Aníbal Francisco Conibo, de la etnia Yanesha o Amuesha en el valle del Palcazú, hicieron incipiente presencia política en la selva central peruana (siendo partícipes muchos de ellos de los tristemente célebres Rimanacuy). A Dios gracias, todo ello sirvió para que actualmente se desborden las nuevas generaciones de jóvenes indígenas, como elementos protagónicos de su historia.

De modo que el indigenismo fue superado por la realidad del desborde popular que llegó a la capital peruana, y a sus zonas urbanas a nivel nacional, para hacer presencia autóctona, indígena, no virtual, representada por ellos mismos. Tenemos pues en escena, movimientos indígenas políticamente autónomos, que se encaminan hacia un Perú más orientado hacia sus raíces y sus pueblos.

03 Junio 2008

 

EN LOS ANDES PERUANOS, EN MAYO, LA ELEGANCIA SE VISTE DE «CHONGUINO»

Vestirse de luces, cual torero, es vestirse de «Chonguino» en los andes peruanos durante el denominado «mes de las cruces», mayo. Y ser chonguino implica interpretar satíricamente a los conquistadores que bajo estos típicos atuendos en tiempos pretéritos ultrajaron a nuestros indígenas.

Chonguino es pues un imitador burlesco de aquellos personajes del viejo mundo. Por ello, si detallamos la indumentaria, apreciaremos prendas adornadas con oro y plata, que formaban parte de la codicia del conquistador de ultramar. El hombre lleva un bastón en la mano y la dama un pañuelo de seda.

El ritmo que llevan es lento con movimientos que imitan el minué francés que solía bailar Napoleón Bonaparte, Miranda, incluso Bolívar.

Cuentan que Bolívar en una ocasión allá en Ayacucho, no pudo contenerse frente a una hermosa Huamanguina, y en pleno minué le estampó un sonoro beso, al instante un más sonoro bofetón se oyó en medio del salón; era la mejilla del Libertador más roja que el mejor tomate del Perú.

La orquesta que tocaba el minué dejó de tocar. Se hizo un absoluto silencio en medio de las parejas que dejaron de bailar. Algunos susurros dejaban oír un: ahora Manuelita -nombre de la dama huamanguina- te fusilan. Pero Bolívar aprovechó el silencio para dirigirse a la concurrencia, tomando de la mano a Manuelita:

«Señoras y señores, este gesto de la hermosa huamanguina, me ha gustado, pues indica dignidad y altivez. A cuantas he besado yo, confiado en el alto honor y prestancia de mi persona, pero ella ha puesto en su sitio al Libertador, y por lo tanto aplaudo y felicito la actitud de la bella Manuelita; luego, nobles señores y damas, que siga la fiesta».

Cuentan que hubo un aplauso estruendoso y la fiesta duró hasta la madrugada del 14 de setiembre de 1824.

No se había producido aún el «Waterloo» de esta parte del continente: Ayacucho, pero ya el Libertador comenzaba a comprender que este era el mejor escenario para dar la batalla final contra los conquistadores, no sólo por su ubicación geográfica y estratégica, sino por el recio carácter y el honor de su gente huamanguina.

De modo que, los andes peruanos en mayo recrean una especie de minué francés, en esta oportunidad con acordes de melodías de una orquesta compuesta por músicos que cargan saxos, violines y pesadas arpas por las callejuelas de los pueblos, en medio de una tertulia de tragos tradicionales, hechos a la medida del frío típico de la zona andina.

El traje de la dama da la impresión de tener no una sino muchas faldas sobrepuestas, con coloridos bordados, blusa de seda, un paño especial bordado, llamado «pañolón», sostenido por un broche de plata con piedras preciosas, zapatos de charol y sombrero de fina paja. En el pecho la indumentaria suele llevar una especie de pechera de hasta 15 kilos de plata, que al bailar luce resplandeciente.

El varón usa camisa de seda, corbata roja y chaqueta adornada con prendedores de plata, sombrero de paño negro, con unas vistosas plumas, y un pantalón bordado «tipo pescador» -en nuestros tiempos-, que sólo le llega hasta las rodillas. Mención aparte merecen las medias rosadas que lucen los bailantes, que por lo general son «panty», súper incómodas si debutas en estas lides. Creo que después de esta experiencia, comprendes más a las mujeres. En cuanto a los zapatos, suelen ser de charol o zandalias bordadas.

 

Los hombros de un chonguino son de lo más particulares, pues le dan una especie de jerarquía militar al estar constituidos por placas de plata. Una banda tipo presidencial cruza el pecho del chonguino con un cuerno también de plata que cuelga de su cintura, es decir, todo ello, termina configurando, bastón de madera en mano y máscara de fina malla metálica en el rostro, el más osado personaje europeo, de grandes bigotes y patillas dibujadas.

Junín, el Valle del Mantaro, Tarma, Jauja, Concepción, Huancayo, Chupaca y Paucartambo en Cerro de Pasco, son los epicentros del derroche de elegancia y de mantener viva la historia y la libertad de nuestros pueblos de a pie que alguna vez fue sojuzgada por el imperio de aquella época, España, y ahora, en estos tiempos, es recreada por estos chonguinos, precisamente, para no olvidar, porque un pueblo sin memoria está condenado al olvido, e imperios contemporáneos pueden atreverse a repetir la historia.

Si desean ir al encuentro de esta especie de minué, al mejor estilo francés, les recomendamos visitar la festividad del Señor de Muruhuay en la perla de los andes: Tarma, y la festividad del Señor de Áncara en la nueva perla andina, Paucartambo, en Cerro de Pasco, donde, sin duda, el encuentro del viejo y el nuevo mundo se sintetizan no sólo en la danza y colorido, sino en la oración y reconocimiento al Dios que vino para quedarse con nuestras civilizaciones indígenas.

Mayo 19 de 2008 

 

¿TIEMPO DE AUTONOMÍAS?

Palestinos, vascos, catalanes, entre otros, son la viva muestra de planteamientos separatistas nacionalistas con respaldo y/o identificación izquierdista. Pero todo día tiene su noche, es la ley de la vida, de la cual la política no escapa, si no por el contrario, pertenece, porque es su savia, su esencia dialéctica. Así es que no es novedad encontrar algunos lugares del orbe con inclinaciones autonomistas de derecha, como Guayaquil en Ecuador, la costa Atlántica de Nicaragua, el Zulia en Venezuela, el sur peruano, liderado por el gentilicio de Arequipa, que hasta posee un curioso pasaporte arequipeño, etc...

Claro, este último ejemplo es una broma muy particular y cierta que tienen los lugareños de la incontrastable «ciudad blanca», una especie de souvenir que le dan a los extranjeros para que no se olviden de estas tierras prodigiosas.

Pero volviendo a lo serio, también Perú tiene una propuesta independentista, que es la región Puno, de tendencia izquierdista, indigenista. Se trata de una ponencia realizada por el gobernador de esa región, Hernán Fuentes, del partido nacionalista, opositor al régimen actual del mandatario García Pérez.

A su paso han salido voceros gubernamentales, como el primer ministro peruano, Jorge Del Castillo, manifestando que: «Eso es una cosa sediciosa contra la unidad del Estado Peruano, el Perú es un estado unitario, así lo señala su tradición republicana y su muy constante tradición constitucional».

Lo cierto es que ante los ojos del mundo, el reciente 4 de mayo de 2008 permite una mirada contemporánea y a la vez milenaria del caso boliviano y el de las autonomías por la cual históricamente luchan los pueblos del orbe, quedando, como consecuencia de ello, una especie de compás de espera e incertidumbre gubernativa en el panorama internacional. Tras el «referéndum», para unos, «simple encuesta», para otros, en el que los prefectos solidarios con el planteamiento de autonomía planteado por Santa Cruz de la Sierra, han sido formalmente invitados a reunirse con el mandatario boliviano Evo Morales para encaminar una «verdadera autonomía» de las regiones, nadie sabe a ciencia cierta qué futuro le depara a la tierra de nuestros ancestros quechuas y aymaras.

Pocos saben hasta dónde esa «verdadera autonomía» inferida por Morales, tendrá puntos coincidentes con el planteamiento autonómico de los prefectos para sus regiones. Y más aún con los verdaderos intereses de las grandes mayorías del altiplano. Pero eso basta para que el efecto tequila o dominó en el mundo, esté atento al desenlace que sin duda, de ser radical por uno de los dos bandos, terminará sentando un precedente peligroso para la estabilidad política mundial, y sobre todo latinoamericana.

Las voces acusadoras vienen de uno y otro bando, con las particularidades de siempre, «son instrumentos de la oligarquía y el imperialismo», o la contraparte, «son infiltrados castro-comunistas».

Algunos opinan que Evo Morales pudo haber aliviado la tensión actual convocando en la vicepresidencia a un oriental o buscando desde un principio combinar una reforma agraria pro-autonomía. También dicen que a Evo le quedan dos vías: la primera, seguir la ruta leninista de la revolución rusa, cuando ante resistencias como la polaca o la ucraniana, Lenín aceptó la autodeterminación de las mismas, radicalizando al instante la redistribución de la propiedad y de esa manera quebrándoles el poder a sus oponentes. La segunda vía tiene como símil el partido laborista británico, con raíces sindicales como las de Morales, que tuvo que aceptar un gobierno pro-independentista como el escocés, con su propio sistema educativo, judicial y social; aceptación que bajo ningún punto de vista se radicaliza en movilizar a los británicos contra el nacionalismo escocés, ya que ello implicaría dar pie al separatismo.

Como se puede apreciar, la figura está planteada históricamente en otras latitudes, le toca ahora a nuestro continente y a la OEA, asumir en los hechos el desafío que plantea Bolivia, como ejemplo contemporáneo a seguir en las liberaciones y autonomías que a nombre de las grandes mayorías se vienen abanderando en esta parte del mundo.

Que quede claro eso sí, que ni el más atrevido de los guerreros por la libertad y auténtica independencia de nuestra cultura ancestral que son la mayoría boliviana, desea una guerra civil entre todas sangres hermanas acantonadas en el altiplano cruceño. El propio Ernesto Che Guevara lo escribió en su diario: «… ha pasado un camión del ejército, el mismo de ayer; en la parte de atrás dos soldaditos envueltos en una manta. No he tenido el valor de dispararles ni he tenido suficientes reflejos para capturarlos». Bolivia, 3 de junio de 1967.

Mayo 05 de 2008

 

LUGO LE DICE ADIÓS A LOS COLORADOS DE STROESSNER

El nuevo flamante presidente electo del Paraguay es Fernando Lugo, con más del 40% de la votación registrada a su favor este 20 de abril de 2008, fecha, sin duda, que pasa a la historia porque significa el primer triunfo no «colorado» desde 1948.

El monopolio del poder mexicano es el que más nos recuerda al monopolio del poder paraguayo ostentado por el partido Colorado. El primero de inspiración izquierdista con el afamado PRI, y el segundo de inspiración dictatorial conservadora que tuvo como estandarte a Stroessner. Tanto el PRI como los Colorados terminaron girando políticamente hacia el centro. Al PRI lo derrota la derecha mexicana, abanderada por Vicente Fox (PAN), mientras que a Nicanor Duarte lo derrota la izquierda.

¿Pero que tipo de izquierda es ésta que lidera Lugo? ¿Una izquierda que predica la revolución al estilo venezolano, o una izquierda light como la que todavía subsiste en algunas esferas del poder político peruano?

Analicemos... El Mundo de España dice que Fernando Lugo es «un advenedizo de la política paraguaya, que hace tres años andaba con sotana. Pero con la sotana roja de los curas de la Teología de la Liberación, que predican la igualdad no en el Reino de los Cielos, sino en el pecador mundo en que vivimos...»

Gustavo Gutiérrez, uno de los líderes de esta  teología recordó en una oportunidad algunas frases de Monseñor Arnulfo Romero que decían: «si me dedico a ayudar a los pobres, elogian mi caridad pero si indago y expongo sobre las causas de la pobreza me acusan de subversivo».

Ha llegado el momento de cruzar esa acera e ir a las causas de la pobreza que se pasea por las calles de América Latina, donde Paraguay no es la excepción en la regla, sino por el contrario, es uno de los ejemplos del olvido y la desidia imperantes en nuestro continente por gobiernos de turno que jamás voltearon la mirada más allá de sus intereses particulares o grupales.

Llegó el momento de las definiciones. Un Fernando Lugo con medias tintas, dejaría mucho que desear a sus radicales seguidores de a pie. La pedagogía del oprimido tantas veces plasmada en el papel por Leonardo Boff quedaría ultrajada en la práctica por uno de sus más fieles seguidores, de fallar Lugo en el poder político guaraní. La política implica hacer con hechos lo que la teoría sólo planifica.

Sin embargo, desde el viejo mundo ven al ex-obispo pacifista que quiere llevarse bien con EE.UU., y con su entorno. La explicación la encuentran en su coalición política partidista que es de lo más variopinta y heterogénea. Incluye a marxistas, democristianos y centroderechistas. Creen que el gobierno de Lugo apostará por una estabilidad como la que tiene Lula en Brasil o Bachelet en Chile, aunque no descartan que Paraguay termine inmersa en una polarización al estilo Evo Morales en Bolivia, debido a las desigualdades, crisis y enorme presión social interna que tiene el país.

Recordemos que Bolivia y Paraguay son los únicos países a  quienes la conquista de otros mares llegó cabalgando, por su condición de países allende los mares, y por ende, la transculturización del indígena Guaraní o del Quechua- Aymara, presenta matices de resistencia muy particulares, pero más allá del orgullo cultural que todo ello significa, hay que aceptar que sus respectivos administraciones de poder históricamente los dejaron en el olvido.

De allí que esta sea una oportunidad de oro para reivindicar el significado del vocablo guaraní Paraguay, que quiere decir: «agua que viene del mar». Agua que viene de un mar muy lejano, sin duda, hacia la cultura milenaria de nuestros antepasados. Agua que bajo esta nueva modalidad, inserta al cristianismo dentro de la política tradicional de llegar a la administración del poder. Agua que llega a encontrarse con la tierra de los sin tierra, pero no sólo con el evangelio y la prédica en la mano, sino con la prédica y la oportunidad de dar el ejemplo a seguir.

Abril 21 de 2008

CUENTO CHINO

(A propósito de Beijing 2008)

Como hace poco el mandatario peruano Alan García Pérez anduvo visitando China, «voy a echarles un cuento chino», a propósito de los próximos Juegos Olímpicos Beijing 2008. Por cierto, Alan también visitó Japón, que no deja de ser un cuento chino para los peruanos (materia de otro análisis). Es la tercera vez que el mandatario Inca visita Beijing y con una postura contra el separatismo del Tibet y la posibilidad de que Taiwán a través de referéndum se aparte o no de China.

Según reza el cuento chino del primigenio Partido Aprista Peruano, éste se habría fundado en 1924 a la usanza del Partido Nacionalista Chino Kuo Min Tang (KMT). Es decir, contra los comunistas de su época. De allí que Taiwán desde 1949 sea como el agua con el aceite en su relación con Beijing en cuanto a manejo económico e ideológico.

Pero usted dirá entonces a qué se debe que ahora el mandatario peruano anda  apoyando lo que antes su partido rechazaba, al menos en la distancia del imperio asiático, pues como se sabe, el Apra, a su vez, en la administración interna de su actual gobierno mantiene su propio Taiwán contra los maoístas a ultranza, tales como: Patria Roja ó Sendero Luminoso, que continúan asechando el sistema.  

El cuento chino es simple, existe la posibilidad de anexar uno de los mercados más grandes del mundo que es el asiático-chino, con su millón trescientos míl habitantes, que no deja de ser capitalista, a la emergente economía peruana «abanderada» con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.

Esta contradicción es típica de los mandatarios en la actualidad, ya que hasta los que se manifiestan convictos y confesos pro-comunistas, no dejan de negociar con el imperio americano en el trasfondo de sus administraciones económicas. Da la impresión que es la forma actualizada de ser de derecha o de izquierda, es decir, una forma más elástica, menos restrictiva a los preceptos que bloqueaban por completo en otros tiempos, cualquier mínima relación con el enemigo. Ya no es herejía estar posando a la derecha de «diosdiablo» Bush y al mismo tiempo posar con «ángelucifer» Hu Jintao, pues a ciencia cierta, ambos son capitalistas, sino revisemos los souvenirs de comidas rápidas americanas tipo Mac Donalds, «made in China», hechos en China, que bombardean el estómago del mundo diariamente, empezando con nuestros niños.

Sin embargo, hay gente que está atizando la idea de una conspiración capitalista contra las próximas Olimpiadas de Beijing 2008, debido a la pretendida exigencia de soberanía Tibetana negada por el Partido Comunista Chino. Puntualmente se dice que los americanos pretenden crear una nueva Kosovo en China. Pero también existe la otra cara de la medalla, aún no olímpica, en la que los propios chinos estarían hostigados de ver una «innovada oligarquía comunista», que parece haberse olvidado de sus viejos principios solidarios para con sus derechos laborales y sindicales venidos a menos en los últimos tiempos.

Lo cierto es que no hay nada a la vista para un boicot radical a los juegos olímpicos como los hubo en 1976, 1980 y 1984. La reciente perdida del poder del gobierno «demo-progresista» de Taiwán, en la que no prosperó el referendo pro-ingreso a la ONU de ese territorio, hace que Beijing mantenga sus dominios intactos. Al menos, como suele decir el mandatario venezolano, «por ahora».

Marzo 27 de 2008

 

CUMBRE DOMINICANA:

TRAMPOLÍN A LA PAZ

(Dándole un rictus a la guerra)

Éste 7 de marzo de 2008 se anota en la historia un «Trampolín a la paz» en nuestro continente. Contra todos los antecedentes acéfalos de las cumbres hemisféricas, el espectador de a pie y de a cuatro ruedas recibió el impacto concreto del abrazo reconciliador colombo-venezolano y de una estrechez de manos un tanto disforzada por una de las partes, pero manos estrechadas al fin entre dos países hermanos: Ecuador y Colombia.

«Trampolín a la paz» por la premura en la que se suscitaron los acontecimientos y porque, intentando darle una mirada relajada al tenso encuentro presidencial, se nos vino a la mente aquel disparatado, pero sintonizado y popular programa televisivo del siglo pasado peruano, denominado «Trampolín a la fama».

«Ferrando» no podía ser otro que el presidente Chávez, simpático hasta para sus más enconados detractores. Se robó el show al extremo que uno de los medios que más lo adversa, Globovisión, terminó alabando su ponderada intervención. Claro, hay que salvar las distancias entre Ferrando, un hombre de la farándula y llamado para el humor, y el mandatario venezolano, un político al 100% y con un no menor sentido del humor.

Ferrando en su mejor momento, siempre tuvo su «Carbajal». Todos recordamos que cuando Leonidas Carbajal fallece el programa presenta un vacío que Ferrando nunca encontró cómo llenar. Pues en esta oportunidad nuestro Ferrando caribeño tuvo su «Carbajal» en el presidente Correa. Un cholo criollo como solía describir Ferrando a su entrañable aliado, al que se le notaron las fisuras carbajalescas cuando intentó hacer suyo el discurso acusador del Ferrando que lo lanzó al rol protagónico de actor principal de la cumbre. Alguien dirá que Carbajal era más ducho en discursear cualquier temática o incluso palabreja que a su mentor se le ocurría mencionar; y creo que no puedo dar por equivocado este criterio al evaluar a un Correa que anduvo falto de labia, quizás por la tensión y por su estreno protagónico en la cita presidencial. Pero el entremés terminó tal cual solía terminar, pues como todos recordamos, siempre al final Ferrando terminaba abrazando a su Carbajal, a veces despeinándolo de cariño, por más obligados y mal conjugados parrafraseos que su pupilo hubiere mencionado.

«La Gringa Inga» era un clásico personaje de acento anglosajón que en medio del criollismo limeño que le rodeaba, siempre era motivo de atracción. La sola presencia de Christina Kitchner en la cumbre hizo lo propio, aunque en esta ocasión con acento argentino, incluso hasta en su discurso que como «La Gringa Inga» por lo general solía particularizar su alocución para hablar de sus experiencias propias, y su «yoismo» característico. Se le perdona todo porque fue el preámbulo del día internacional de la mujer.

«Violeta Ferreyros» no podía ser otra que Michelle Bachelet. Una mujer entrada en años y en kilos, no sólo por peso físico, sino por peso experimental que datan de tiempos del legendario Allende. Una vez más, como solía ocurrir con la original Ferreyros, la chilena estuvo ponderada y esquiva a los piropos del Ferrando caribeño que sólo tuvo ojos y oídos para la Gringa Inga.

«Tribilín» siempre fue el más sencillo del grupo. Al que le bastaba reflejar sus dientes para transmitir alegría, muchas veces, pese a su humilde extracción social. El Tribilín de la Cumbre de Río, sin duda, fue el anfitrión Leonel Fernández, quien en los momentos de mayor tensión mantuvo la sonrisa adecuada, que tiene mucho que ver en diplomacía, con el temple y manejo adecuado de la situación. En este caso, igual que el Tribilín original, pese a representar a uno de los países más pobres de la región.

Evo Morales, el mandatario altiplánico, en un tramo de la Cumbre hizo el papel de invitado a cantar en el programa, con la única diferencia de que en esta oportunidad fue Ferrando el que cantó. Dote que no tenía el original animador peruano. Claro, como solía ocurrir con los provincianos en Trampolín a la Fama, este Ferrando caribeño hizo de las suyas con Evo, su invitado a confirmar su discurso, junto a un tal Quispe, aludido para el anecdotario de la cita caribeña.

Finalmente, dónde ubicamos al polémico agresor cafetero, si ya agotamos los personajes de la peña? La respuesta la tenemos en un personaje creado por uno de los rivales humorísticos de Ferrando; nos referimos a Tulio Loza que creó al popular «Piquichón», un zalamero, ayayero, «jala bola» en venezolano, de su eterno líder «camotillo el tinterillo». Uribe fue el «Piquichón» de la Cumbre pues se vio obligado finalmente a pasarle el pañuelo y limpiarle el flux (terno) y la corbata, no a uno, sino a tres «camotillos tinterillos», que de un tiempo a esta parte le dijeron de todo al paisa. Uno de ellos, hasta ahora no mencionado, Ortega, que también entró en pleito extremo, pero que su intervención final fue de lo más campechana y típica del compadrazgo cultural latinoamericano.

En el epílogo de nuestra broma, alguien dijo alguna vez que el Perú había tenido presidentes de todas las razas, más no credos, pues todos han sido católicos, al menos en octubre; pero que a ciencia cierta faltaba una raza por estrenarse en el sempiterno poder centralista costeño. Se refería a la raza negra, que está acantonada en la costa peruana y pese a ello, nunca ha accedido un Barak Obama Hussein a la máxima magistratura Inca. Será que nos hace falta alguien como Ferrando que, con carisma para fanáticos y detractores, se atreva a entrar en la política, y que a su estilo, como lo hizo el sambo, sea el aliado y animador de los pobres.

Marzo 10, 2008.

 

ECUADOR, COLOMBIA Y VENEZUELA EN JAQUE

Amarillo, azul y rojo son los colores comunes que tienen las banderas de Ecuador, Colombia y Venezuela, y vaya paradoja bolivariana, son los colores que están a puertas de ser teñidos solo de rojo, debido a una conflagración bélica que ni el más osado de los habitantes sudamericanos quiere en esta parte del mundo. La mecha la encendió la injusticia imperante en el sistema social colombiano que engendró a movimientos guerrilleros desde hace más de medio siglo. Todos los países circundantes a Colombia han vivido expuestos a esa histórica mecha belicista, hasta que la reciente madrugada del sábado primero de marzo se produce un fuego inusitado en territorio ecuatoriano, en el que mediante una incursión no autorizada por el Ecuador, el ejército colombiano da muerte a 18 combatientes de las FARC, dentro de los cuales se encontraba Raúl Reyes, uno de sus líderes. De este incidente se comenta lo siguiente:

1º La violación de la soberanía nacional ecuatoriana se cometió, como bien lo denuncia su presidente Rafael Correa, lo cual es inaceptable.

2º Cierta justificación de «persecución en caliente» tomada por el gobierno colombiano, no justifica la intervención bélica en territorio ecuatoriano, mucho menos sin la anuencia de su gobierno, como también lo denuncian casi todos los países iberoamericanos.

3º La evidencia de que la base de las FARC no era móvil sino fija, le da un carácter permanente a la presencia de estos elementos catalogados de «terroristas» en el plano internacional, lo cual también deja en tela de juicio ciertos nexos entre las FARC y el gobierno de Quito, al margen de la posterior data de computadoras que intenta hacer lo propio, según revelaciones del gobierno colombiano, pero que para efectos legales no pasan de ser virtuales.

De estos tres comentarios queda claro que la Organización de Estados Americanos (OEA) debe de condenar la actitud del gobierno colombiano, pero también debe deliberar el carácter beligerante o no de las FARC, que últimamente se acercaban por primera vez en la historia a una entrega pacífica unilateral de sus rehenes, en los que la vida de Ingrid Betancourt y muchas familias más, observaban una luz de esperanza en el túnel de un tiempo detenido en el absurdo de una lucha fratricida.

Las expulsiones diplomáticas de Quito y Caracas (en solidaridad con Ecuador). La condena a la administración del Presidente Uribe, catalogado de mentiroso por el mandatario ecuatoriano y de asesino por el mandatario venezolano; así como las movilizaciones de los ejércitos respectivos a la zona de frontera con el país neogranadino, le dan un carácter de guerra a este incidente, al cual se suma otro país fronterizo con Colombia, como lo es Nicaragua, que en la voz de su presidente Daniel Ortega, calificó como una «provocación total» para matar no sólo al líder de las FARC sino al proceso de paz que se venía gestando.

Lo cierto es que está abierta la posibilidad de una carrera armamentista en torno a este panorama que conspiraría contra la Comunidad Andina de Naciones, el ALBA, las relaciones comerciales entre Venezuela y Colombia, el reciente TLC peruano y el probable de Colombia, así como contra el MERCOSUR y cualquier otro intento de agrupar naciones en torno a la paz y el progreso.

Otros países como Perú, muestran mayor cautela ante el caso que tiene mucho que ver con las guerrillas existentes en las entrañas Incas. No se puede permitir la incursión extranjera en territorio patrio, explica García Pérez, pero tampoco se le puede dar libertades para operar a elementos subversivos en nuestros países, afirmó recientemente. A propósito de esto, se informa de la existencia de algunos elementos acusados de «terroristas» en Lima, que estarían buscando sabotear la cumbre que se realizará próximamente en esa ciudad entre Europa, América Latina y el Caribe. Brasil y Panamá, los otros dos países fronterizos con Colombia, abogan por una salida negociada al conflicto.

A manera de epílogo, en el caso peruano, sin entrar en el campo de las aseveraciones a priori, sobre la existencia de nexos con el terrorismo en las entrañas de nuestros países, tampoco se puede llegar al extremo de acusar so pretexto de terroristas a ciudadanos de a pie que en el fondo de sus estómagos no cuentan con el adecuado pan de cada día para su supervivencia en este mundo, y que ven en sus propias narices, detrás de las vitrinas de hoteles cinco estrellas, reuniones de placer a gran escala que no contribuyen directamente con sus flageladas existencias. De modo que, generalizar en este tipo de problemas sociales, por más bélicos que sean, resulta alejado de la realidad, si no se condena al mismo tiempo el abuso del poder económico externo que muchas veces negocia a espaldas del pueblo, los intereses e ingresos reales de los que menos tienen, haciéndoles pagar, incluso, lo que no deben.

Marzo, 2008

 

¿CÓMO ESTÁ LA RADIO EN EL PERÚ?

Frecuentemente nos preguntan ¿cómo está la radio en el Perú? Para tener una idea más exacta de cómo está realmente uno de los medios que, como reza su mejor slogan publicitario, «está más cerca de la gente», acudimos a la pluma de César Hildebrandt, quien nos decribe, con su característico estilo claro y directo, la realidad auditiva que diariamente penetra en el intelecto cultural de los peruanos de los últimos tiempos.

RADIOTERAPIA

Si algo extraño de España –aparte de sus diarios, sus museos y sus librerías– son sus radios. Casi era un requisito ser inteligente para estar en ellas. Al revés que en la tele, donde era inexorable ser un imbécil para ser estelar.

Radios las había –las hay– de todos los matices y los más variados pelajes, pero todas reflejaban salud verbal, criterio, agudeza para la glosa y la pregunta, beligerancia de alto vuelo.

Aquí es un martirio escuchar radio. Te puede volver loco subir y bajar por ese dial tugurizado donde la imbecilidad compite con el retardo mental y todo termina en un empate por goleada.

Aquí cualquiera está en la radio. El requisito es tener un aparato de fonación en relativo buen estado. Aquí lo que se requiere es de laringe. Lo demás –o sea la preparación, el talento, la amenidad– no se toma en cuenta.

El otro día íbamos a la playa y alguien en “Solarmonía”, la llamada radio cultural, entrevistaba al magnífico escritor Enrique Congrains.

Era una señora a quien no pude reconocer. Era una señora que no tenía la menor idea de la obra de Enrique Congrains, de la vida de Enrique Congrains, de las mujeres de Enrique Congrains, de las ideas o de las manías de Enrique Congrains, del estilo literario de Enrique Congrains y hasta de cómo se pronuncia el apellido Congrains. Pero entrevistaba a Enrique Congrains sueltísima de huesos (aunque no tanto de lengua). Y lo hacía en “la radio cultural del Perú”. Y lo hacía con el desenfado de quien no tiene ninguna reputación que cuidar.

En esa misma frecuencia, todos los días, al mediodía, un joven valor descerebrado nos propone el suplicio de su fabla salvaje. Y digo salvaje porque por ella no deben de haber pasado libros, asfaltos, aeropuertos, jefes de práctica, trípticos, noches de adrenalina, días de vino y rosas, Sofocleto siquiera, Vargas Vicuña por lo menos, ¿Castro Arenas? Nada. Detrás de ese cotorreo está el eco que sólo una aula vacía puede devolver. A esa hora desfilan promotores culturales, artistas plásticos, barítonos, escritores y algunos alucinados. Todos deben salir de esa cabina con la misma impresión: la de haber estado en una candid camera, sometidos a una trampa perversa que los obligó a escuchar (y responder) preguntas como esta:

-Ajá, Raúl, qué bueno verte…Dinos, qué estás haciendo ahora…

Y esa es “la radio cultural del Perú”.

Dicen que un tal Branny Zavala, que es el mismísimo Zavalita pero leído por Baruch Ivcher, ha impuesto el estilo del valetodo radial. Puede ser. Pero la verdad es que la radio peruana viene siendo hecha por fronterizos desde hace buen tiempo.

Claro que hay excepciones. Allí están “Mi novela favorita”, como programa, y Raúl Vargas o Augusto Álvarez Rodrich, como personajes. Pero “Mi novela favorita” es una gota en una catarata de programas dedicados a hablar de próstatas inflamadas, secreciones malolientes, tíos manoseadores –que en esas mugres se ha convertido RPP– y hasta Vargas y Álvarez Rodrich (o María Luisa del Río) parecen a veces aquejados de medianía, cansados de navegar en contra de la catarata.

Es que, claro, si basta con ser tuerto para qué abrir los dos ojos. Y si al otro lado está un señor de apellido chino que también trabaja en el Congreso y que sólo dice lugares comunes, para qué informarse mejor.

Aunque la verdad es que la mediocridad más absoluta no la tiene RPP en la competencia sino en su propio equipo. Se llama Ariel Segal, tiene un acento como que viene de La Guaira y sólo dice lo que a la embajada norteamericana y al jefe del Mossad en Lima les gusta oír: o sea que Hamas es perversa porque lanza cohetes, Israel se contiene porque si quisiera arrasaría, los palestinos son unos revoltosos muertos de hambre, sólo Siria quiere controlar el Líbano, Fatah no puede disciplinar a “los extremistas”, Olmert es un estadista serenísimo, Sharon fue una gran figura y –ah, se me olvidaba– Hugo Chávez e Irán tienen relaciones culposas y, además, carnales. Dice cosas como esas y cree estar educando a la pobre gente que rocía con su paporreta de dictado global.

Y esa es la radio más importante del país.

Con Segal de comentarista internacional y Raffo de habitual panelista.

Cada día estoy más convencido de que embrutecer al soberano es parte de la agenda secreta del FMI. Porque diez minutos con Segal y ya estás listo para irte a Bagdad “a pelear por Occidente y sus valores eternos”. Cómo será este Segal que prefiero a su medio tocayo Erich Segal, el de esa novela huachafienta titulada “Love Story”.  

(César Hildebrandt escribe actualmente como columnista del Diario La Primera)

Enero, 2008

2D: EL DÍA MÁS CERCANO AL SOCIALISMO

Este 02 de diciembre de 2007 quedará para la historia como el día más cercano al socialismo en Venezuela. Aunque el régimen del comandante Chávez se proclama «rumbo al socialismo», faltaba coronar el triunfo electoral a través de la reforma constitucional planteada por el propio mandatario venezolano, para hacer más viable el camino.

La gran pregunta que queda en el escenario político de esta parte del Caribe, como vitrina de ejemplo para el mundo, es ¿qué tan cerca estuvimos (y aún estamos), de convertir a Venezuela en un país socialista?

Los resultados electorales nos dan una diferencia de 1,41% a 2,11% entre la opción ganadora «NO» que impide que se materialice la reforma constitucional y la opción «SI» que auspiciaba la misma. Lo cual indica que estuvimos a punto de aprobar la reforma y por consiguiente, que los cortos márgenes existentes nos deben invitar a la reflexión y al diálogo entre las partes confrontadas.

Aunque leer esta invitación a la reflexión y al diálogo suene repetitivo, es la única variable que le falta a la política venezolana. La última vez que se logró reunir a la oposición y el gobierno, fue de la mano del tristemente célebre César Gaviria, en su calidad, en ese momento, de Secretario General de la OEA. Todo en el marco del tan polémico «referéndum revocatorio». Después de aquello resultó poco menos que imposible todo intento de unión y diálogo en aras de una salida armónica a la encrucijada política en la que se encuentra el país desde hace casi una década.

Sin embargo, este último 2D, marcó un pico de botella que algunos agoreros lo daban por catastrófico, y hoy que observamos el acalorado domingo de referéndum desde la tranquilidad del lunes, nos damos cuenta de algunas formas que antes resultaban imperceptibles para el análisis de las posibilidades de subsistencia democrática entre los bandos que se adversan. Observamos algunos destellos de convivencia pacífica en medio de la divergencia. Gente que pese a tener las armas a su disposición para hacer lo que le plazca en materia electoral, tiene el coraje suficiente para aceptar y convertir su derrota en estratégica y continuar dando la batalla en el marco de las ideas.

En un mundo en el que las revoluciones en un principio no muy lejano, devenían de la manufactura, en Venezuela se lucha, como alguna vez nos lo explicaba el Mentor Ideológico del Movimiento V República, Dr. Núñez Tenorio (Q.E.P.D.), por una revolución que devenga de la «mente-factura». Es decir, la revolución de las ideas.

En medio de ese camino nos encontramos, casi todos madrugados tras la tensa espera de los resultados electorales, observando aún el domingo en el que casi fuimos socialistas.

Diciembre, 2007

EL REGRESO DEL DRAGÓN II

(La saga continúa...)

En pleno centro de Lima, en medio de una ligera garúa de invierno, advertí la tradicional calle “kapón” con sus negocios y restaurantes al estilo oriental de una de las más grandes colonias de emigrantes japoneses en América Latina. Me dirigía a hablar, en aquel tiempo, con un viejo editor de una revista nipona en el Perú. Dentro de la plática sobre su medio informativo, mencioné el por qué tenuemente formaba parte de la noticia la probable candidatura de un descendiente japonés de apellido Fujimori y de profesión ingeniero. Me dijo con su clásica mirada rasgada, que era lo menos que ellos podían aspirar por la integridad de su colonia: “Tenemos tanta paz en nuestras familias que no nos hace falta que nadie venda la idea de que nos representa. Cuando todo vaya bien, todos estarán con él y con nosotros, en caso contrario, nos darán la espalda. Creo que no nos hace falta la política a los nikkey en el Perú (hijos de japoneses nacidos en el Perú)”.

Obviamente, no se equivocó nuestro viejo amigo editor, pues desde la llegada al poder del ingeniero Fujimori, la historia y la imagen que se tiene de los japoneses en el Perú cambió radicalmente. Claro, para algunos el CAMBIO fue positivo, especialmente en el 90. Para otros, simplemente fue un cambio inevitable. En la actualidad, los japoneses son elementos que no dejan de ser positivos profesionalmente dentro de la sociedad peruana, pero conservan el antecedente de tener el estereotipo de saber tanto que pueden ser capaces de hacer cualquier cosa a tus espaldas y ser tu el último en enterarte. Algo así como el gobierno fujimorista, que tras largos diez años de estar en el poder, muchos fuimos los últimos en enterarnos de los chantajes y actos de corrupción que a diestra y siniestra se suscitaron en pleno palacio de gobierno. Ni hablar de las ejecutorias a mansalva del afamado Grupo Colina y el caso de la Cantuta, que durante todo el período gubernativo fujimorista fue encubierto hasta con una suspicaz sonrisa en sus declaraciones por parte del ex-mandatario.

Es decir, cuando se refleje la historia de los japoneses en el Perú, a no dudar que habrá que dividirla en dos partes: antes y después de Fujimori. Antes, reflejando el 21 de agosto de 1873 como fecha clave en la que se firma en el Japón el Tratado de Paz, Amistad, Comercio y Navegación entre la República del Perú y el Imperio del Japón. En él se estableció la posibilidad de que los japoneses pudieran viajar al Perú. El Perú se convirtió así en el primer país con el que Japón estableció relaciones diplomáticas en América Latina. Más adelante en la historia hallamos el 3 de abril de 1899 fecha en la que llegan al puerto del Callao los primeros 790 inmigrantes japoneses a bordo del barco Sakura Maru. La mayoría eran agricultores que tenían por destino las grandes haciendas azucareras ubicadas en la costa peruana. La totalidad de viajeros eran varones, quienes zarparon del puerto de Yokohama el 7 de febrero de 1899.

Y así sucesivamente hasta llegar al momento en el que uno de los descendientes de aquella migración llegara a ocupar la Presidencia Inca en las postrimerías del siglo XX. De allí para adelante nace un nuevo tiempo en el que esa actitud pasiva que siempre se mantuvo al margen de los dimes y diretes de la política peruana, pasó a formar parte de la cultura nikkey. En medio de ese nacimiento, como lo advertíamos al principio, llegamos al contrapunteo político planteado en el Perú de hoy, en el que formalmente Fujimori será enjuiciado, tras su periplo chileno-japonés en situación de prófugo de la justicia peruana, por una serie de acusaciones que llegan al extremo de culparlo por asesinatos a mansalva, ajusticiamientos y actos de corrupción con cámara escondida incluida para el chantaje de su círculo gubernativo.

Pero, el contrapunteo se hace más evidente cuando observamos el momento histórico que lo juzga. Se trata de la administración del Dr. Alan García Pérez, quien gobernó también el Perú de 1985 a 1990, y luego, se exiló en la embajada de Colombia (1992), acusando al entonces gobierno de Fujimori de "perseguirlo políticamente" y de haberlo "sentenciado a muerte", siendo declarado años después "reo contumaz". Los que conocemos esta tristemente célebre historia, sabemos que Alan García quedó liberado de los supuestos delitos, entre ellos coincidentemente los de crímenes de lesa humanidad y corrupción, por haber prescrito. Alan García retornó al Perú en el 2000, luego de la caída de Fujimori, y se presentó en las elecciones generales del 2001, perdiendo, en segunda vuelta, por estrecho margen ante Alejandro Toledo, quien gobernó entre el 2001 y el 2006; para finalmente hace poco más de un año, en una jugada ajedrecistica, aparecer en la arena política ante los casi presidenciables Ollanta Humala y Lourdes Flores Nano y arrebatarles el poder que hoy descansa en sus manos.

La principal encrucijada que refleja este contrapunteo político que todavía forma parte del comentario Inca, es que ante la evidente posibilidad que tuvo la representación radical, que algunos la prefiguran de izquierda revolucionaria bajo la candidatura de Ollanta Humala en el último proceso electoral hacia la Presidencia de la República peruana; era menos estratégico llegar a la segunda vuelta electoral para la conservadora derecha peruana con la polarización en la disputa del poder entre Lourdes Flores Nano y Ollanta Humala. Las huestes apristas radicales, difícilmente entregarían su voto a la derecha, más aún, si en algunos tramos de la contienda electoral el comandante hizo saber su identificación hayista. Es decir, había que apostar por una polarización diferente en los tramos finales de aquella elección. De allí, el mínimo margen con el que pasa a la segunda vuelta electoral el Dr. García Pérez. Lo que aseguraba ese pase, era que la derecha que quedaba al margen de la disputa final por el poder, jamás votaría por las huestes humalistas, y que el renovado Alan García del siglo XXI había dado suficientes muestras de confiabilidad a los eternos dueños del Perú que tanto denunció en el siglo pasado.

Así llegamos, repito, al momento actual, en el que una vez más las calles del centro de las ciudad limeña, y en especial su clásica calle “kapón” en la que conviven los paisanos de Fujimori, espectan con sumo cuidado las muestras de respaldo y de repudio que causan el retorno a territorio Inca, de un paisano que no le ha sido nada fiel a la gran reputación metódica y humanista que suelen reflejar los japoneses en el mundo. Parece repetirse un poco la historia del que lidera el país en este momento. Aunque su retorno fue más tranquilo, pues García Pérez había quedado liberado judicialmente para incluso lanzar su candidatura presidencial, de todos modos no deja de ser similar la figura del caso Fujimori, que puede tener como carta bajo la manga la derecha peruana en caso de que se asomen una vez más elementos radicales con tendencia Castro-comunista a tener chance de poder político en la tierra de los Incas. No les extrañe entonces que la historia se repita.

Pero vayamos finalmente a lo que opinan en la actualidad amigos de auténticas raíces japonesas asentadas en Latinoamérica. Dicen, entre otras cosas, sin mayor escrúpulo, que “aún le queda una alternativa honorable al señor Fujimori en el Perú: la del HARAKIRI (en japonés, abrirse el vientre), práctica japonesa de suicidio ritual por destripamiento”. Agregan que: “originalmente sólo lo hacían los nobles, pero más tarde en la historia nipona fue adoptada por todas las clases sociales del Imperio. El término también se utiliza para designar cualquier suicidio cometido en aras del honor personal. El harakiri tiene sus orígenes en el Japón feudal, cuando lo practicaban los samurai, o nobles guerreros, para eludir el deshonor de caer capturados por sus enemigos. Más tarde se convirtió de hecho en un método indirecto de ejecución, según el cual, cualquier noble que recibía un mensaje del micado, por el que se le comunicaba que su muerte resultaba esencial para el bien del imperio, se hacía el harakiri”.

Nuestros amigos japoneses que ven ofendido su honor manifiestan que por el bien de los Nikkey en el Perú y Latinoamérica, de ser sentenciado culpable el señor Fujimori, debe hacer honor a sus raíces milenarias asiáticas. Entre dientes murmuran "Ryouyaku kuchi ni nigashi", es decir: "La verdad es amarga, y la mentira dulce". Pero no falta otro que agrega: "Nana korobi yaoki"  "Siete caídas, ocho alzas". Y nos explica que a pesar de fracasar siete veces, siempre queda un octavo intento. No todo está perdido para Fujimori.

Septiembre, 2007.

P.D. El harakiri como forma de suicidio obligatorio quedó abolido en el Japón en 1868. 

VULNERABILIDAD SOCIAL PERUANA: POLÍTICA DE ESTADO

No es casualidad que sean ciudadanos que viven en la pobreza los más afectados por la tragedia del terremoto del pasado 15 de agosto en el sur peruano. Los 503 seres humanos fallecidos, más de mil heridos y 35 mil viviendas destruidas, son sobre todos los calificativos, más que damnificados, seres humanos. Seres que comparten el pan de cada día con las grandes mayorías de ciudadanos peruanos de a pie que viven en las mismas condiciones de pobreza desde hace muchos lustros, incluso en el Centro de Lima.

Una rápida observación al tipo de viviendas que el movimiento telúrico en grado 7,9 en la escala de Richter destrozó, nos indica que pertenecen a construcciones en su mayoría de adobe o QUINCHA* y con una antigüedad superior a los 20 o 30 años. En los diversos terremotos ocurridos en el Perú, las viviendas de adobe han demostrado tener un mal comportamiento, colapsando en forma muy rápida, incluso ante los sismos moderados, lo que generalmente provoca la muerte de sus ocupantes y grandes pérdidas económicas.

De modo que, debe ser política de estado para el Perú ir en contra de esta vulnerabilidad social en la que se encuentran  la mayoría de los peruanos, ya que no es exagerado decir que gran parte de las edificaciones del territorio peruano, se encuentran en las mismas condiciones urbanas. Pero esta vulnerabilidad social no se circunscribe sólo a la parte física en la que se encuentra ubicado el aposento familiar, sino también al entorno, por lo general desasistido por los gobiernos de turno, en materia a que la población tenga la capacidad de recuperarse frente a un desastre natural como el recientemente vivido principalmente en Ica, Pisco y Chincha.

¿Y por qué estar preparado para este tipo de acontecimientos? En primer lugar, porque el encuentro entre estas dos placas tectónicas -la Continental y la de Nazca- que se encuentran en tensión permanente, son factor ineludible y natural que producen los sismos recurrentemente en el Perú, y que por lo general tienen como epicentro el Oceáno Pacífico. El estado peruano, en consecuencia, no puede tapar el sol con un dedo, ante un hecho ineludible que tiene que ver con la realidad geológica natural de esta parte del continente americano. Donde Chile y Ecuador comparten el apremio.

El estado debe prevenir en materia de orden territorial, arquitectura y asentamientos poblacionales este tipo de tragedias. Debe ser un ente organizador de su cuerpo que es el territorio peruano. No puede ser posible que en plena tragedia muchos hombres de gobierno recién estén conociendo la existencia de una arquitectura precaria, casi inhabitable, expuesta a una muerte anunciada desde tiempos electorales donde lo que importaba era el voto.

Ya escribíamos antes en: UN PERÚ LLAMADO LIMA (veinte años después), en ésta misma columna, que hay «una variedad gastronómica callejera que creció al ritmo de la migración del campo a la ciudad, sin mayor control y garantías saludables que la necesidad de ganarse el sustento del día en la codiciada capital peruana». Pero, este aspecto, pese a ello, es saludable si lo comparamos con los emporios empresariales como el Centro Lima, que en áreas sumamente pequeñas y subterráneas, diariamente maniobran combustible y gases inflamables a gran escala, a expensas de una chispa que active la pólvora de la desgracia. Es el Estado peruano, una vez más, el llamado a evitar este tipo de tragedias, con una adecuada regulación de cuáles deben ser las condiciones y áreas industriales que debe tener determinado tipo de empresa.

Así advertimos, volviendo a la tragedia que nos conmueve, que «Los inmuebles de adobe y quincha que están a punto de derrumbarse en el Cercado de Lima son “prácticamente irrecuperables” en opinión del decano del Colegio de Ingenieros de Lima, Javier Piqué del Pozo».

Explica que ni la humedad propia del invierno ni la garúa ocasiona los derrumbes de viviendas que se han visto recientemente en el Cercado, sino las filtraciones provocadas por las deficientes conexiones de agua y desagüe, lo que va remojando el adobe hasta desmoronarse.

A eso se suma que las paredes hechas de quincha se agrietan con cualquier sismo, permitiendo así el ingreso de bichos como polillas que se comen el material. "Esto, a la larga, ocasiona su caída".

El decano de los ingenieros recalca que valdría la pena que las autoridades organicen a los moradores de estos inmuebles, a fin de que se inscriban en programas de vivienda tipo «Techo propio», que son una magnífica alternativa para resolver el problema de quienes viven hacinados y en riesgo permanente en estas casas que son inhabitables.

Finalmente, un último dato: de acuerdo a cifras de Defensa Civil, existirían más de 12 mil casonas en Lima que se encuentran en peligro de colapsar por la humedad, lo cual, sumado al paso de los años, convierte a dichas viviendas en verdaderas “bombas de tiempo”. A Dios gracias Lima sólo tembló, ya que el hacinamiento es mayor en la capital peruana que los registrados en las zonas afectadas.

Agosto 2007

PD. * La quincha es un sistema constructivo que emplea, fundamentalmente, madera y caña o carrizo formando un entramado sismorresistente que se reviste con barro y yeso, empleándose en muros y cubiertas. 

 

LA FINAL SOÑADA

Llegamos al final de la Copa América Venezuela 2007 y se repite el histórico duelo Brasil y Argentina de la Copa Perú 2004. El mismo favoritismo que tuvo Argentina previo al encuentro andino, lo tenemos a la vista ahora en el caribe. Sólo sobreviven de aquella copa incaica, en la albiceleste: Roberto Abbondanzieri, Roberto Ayala, Grabriel Heinze, Javier Zanetti, Javier Mascherano, Carlos Téves; en el scratch brasilero: Juan, Diego, Julio César Maicon, Julio César Baptista y Vagner "Love". Son grandes ausentes argentinos: Sorin, Saviola, Lucho Gonzáles, D'Alessandro, "El Kily González que fueron titulares de Vielsa. Y por Brasil: Adriano, Luisao, Kleberson, el portero Julio César, entre otros, en aquél entonces bajo la dirección de Carlos Alberto Parreira.

Si nos dejamos llevar por los nombres, en efecto, hay grandes ausentes en ambos bandos, pero los convocados por el "Coco" Basile, a no dudar, superan en jerarquía futbolística a los llamados a disputar esta copa por Carlos Dunga. Incluso, se puede inferir, antes de realizada la final, que esta Argentina es más compacta que la que anduvo en la Copa del Mundo Alemania 2006 bajo la dirección técnica de Pekerman, y mucho más experimentada que la que triunfó invicta en los juegos olímpicos de Atenas 2004 con la conducción de Marcelo Vielsa.

Claro, Brasil no trae entre sus filas aparte de la experiencia de jugadores consagrados como Adriano, a fueras de serie como Kaká o Ronaldiño, tampoco a revelaciones juveniles que prefirieron ir al mundial de Canadá 2007, como Alexander Pato o Renato (por cierto eliminados por España); mientras que Argentina si apela a la experiencia con Sebastián Verón, Javier Zanetti, el propio Roberto Ayala y Crespo, entre otros, y apuesta por la revelación juvenil de Leonel Messi, que apunta, sin duda, a convertirse en el mejor jugador de la Copa y por qué no del mundo.

Sin embargo, estos duelos tienen un ingrediente aparte que escapa a cualquier convocatoria de jugadores consagrados que en el papel lo deberían tener todo crónicamente ganado. Sino recordemos la excelente generación de estrellas brasileras que con Falcao, Zico y Sócrates y el para muchos mejor equipo brasilero de todos los tiempos, no pudo en el Mundial de España 82 frente a una escuadra Italiana que con Rossi a la cabeza se llevó el triunfo y el pase a la final que le disputó y ganó a la no menos poderosa Alemania.

Bueno, para imaginar un poco el panorama de esta gran final sudamericana no hace falta, en suma, irnos muy lejos, sólo remitirnos a la final anterior disputada en tierras incaicas, e imaginar que los "adrianos" brasileros serán la peor pesadilla de la cual tendrán que despertar durante los 90 minutos de juego los favoritos argentinos, si quieren realmente ser los campeones de América. Tienen con qué, y Venezuela les pone la fiesta.

Gracias al Metropolitano de Mérida, al Pueblo Nuevo de San Cristóbal y al Metropolitano de Barquisimeto, por la atención prestada al equipo periodístico de JCRADIOTV, que acompañó a Perú y Venezuela en esta mini copa del mundo, y gracias a Venezuela por ofrecernos, una vez más, la final soñada.

Julio, 2007

EL PERÚ LLAMADO LIMA

(Veinte años después)

Hace casi veinte años anduvimos detrás de la ilusión de un medio de comunicación moderno que acortara las distancias en la gran Lima. Se marcaba la aparición en la escena política de Alan García Pérez y su meta modernista con la retórica construcción del tren eléctrico. Digo retórica, porque da dolor pasar por las inmediaciones que circundan a la Lima de antaño y ver grandes plataformas de cemento, con arbustos crecidos a su alrededor, cual elefantes blancos, que sólo sirven para pegar afiches municipales o propagandas comerciales.

Para aliviar nuestro dolor nos fuimos al cono sur, hacia Villa María del Triunfo, y observamos la parte servible de esta gigantesca obra. Apreciamos (como podemos espectar en la vista superior) la utilidad de la misma para esta parte de la ciudad, y lo mucho que se perdió al no construirse en su totalidad esta especie de Metro aéreo limeño.

No es de extrañar entonces, el ajustado tráfico que hizo más grande nuestro dolor de llegar a tiempo al sepelio de nuestra amada madre, la tarde aquella en la que abordamos Lima y en la que el dolor, como diría Vallejo, fue el dolor dos veces. O la otra cita familiar en la que decidimos atravesar el centro limeño, por el histórico Parque Universitario incrustado de pequeños autos "tico" de manufactura coreana y las famosas «combis de la muerte», también asiáticos, como los recuerdos fujimontesinistas que aún rondan las mentes limeñas. Una Lima apresurada por el encarecimiento del combustible que no permite colas de vehículos encendidos, sino apagados a drede por conductores y taxistas que saben que en ellas se juegan el pan de cada día. Apresurada también la competencia por ganarse pasajeros en la vía acelerada, porque no hay etanol a la vista que detenga el encarecimiento del petróleo. 

«Un hombre pasa con el pan al hombro», pareciera escucharse por las calles grises de la inveterada Lima, pues el invierno comienza a nublar el panorama haciendo real aquella nube gris que alumbra los caminos capitalinos, como en el recordado vals limeño. Y el pan al hombro, ahora es más concreto, pues el desborde popular del que escribía Mattos Mar, el sociólogo, llegó para apoderarse de la capital limeña, con todas sus buenas y malas costumbres: chicharrones, cancha, papas rellenas al paso, chullos, mantas, hasta exóticos huevos de codorniz, visten y alimentan a los peatones de la entrañable capital peruana. Antes, hace casi dos décadas, estos panoramas correspondían a nuestros viajes al interior de la república peruana. Ahora, comparten y contrapuntean la tradición de los picarones, anticuchos y cebiches costeños al paso. Es decir, una variedad gastronómica callejera que creció al ritmo de la migración del campo a la ciudad, sin mayor control y garantías saludables que la necesidad de ganarse el sustento del día en la codiciada capital peruana.

Pero no todo es improvisado en materia gastronómica, por el contrario, ahora no sólo hay excelentes restaurantes, sino un creciente campo profesional que invierte en academias, institutos y escuelas para chefs que viajan por los mejores hoteles del mundo. Recorrer algunas avenidas de la gran Lima en horas del medio día, es tener el placer de degustar algún plato típico peruano, como pasapalo, totalmente gratis, de las prácticas culinarias que realizan los estudiantes de estos institutos gastronómicos. Me atrevo a decir, a propósito de relatarles estos entremeses culinarios, que a no dudar, Lima se ha convertido en la capital gastronómica de América.

Pero esta Lima del nuevo milenio todavía coquetea con el ayer. «La hora del lonchecito», es todo un culto a lo vivido. Amas de casa, comerciantes, taxistas, sintonizan una hora radial dedicada a resucitar, en muchos casos, a los ídolos de antaño, como Los Iracundos, Nino Bravo, Rabito, los Pasteles Verdes, etc. Y lo más trascendente, por primera vez nuestro entrañable Perú acepta a su vez, de manera categórica, su folklore y los diferentes ritmos tropicalandinos del campo en la ciudad, mejor conocidos como ritmos "chicha". Uno de los protagonistas de este desborde popular, que nació en Huancayo, Chupaca, y que se atrevió a conquistar el Perú llamado Lima, es sin duda Julio Edmundo Simeón Salguerón, conocido internacionalmente como Chapulín El Dulce, con su grupo Los Shapis, recientemente propuesto para ser declarado patrimonio cultural de la música chicha en el Perú.

Dicen que la voz del pueblo es la voz de Dios, y a no dudar que algunas voces se tienen que callar para siempre para recién entonces ser reconocidos como aportes culturales y  nuevos estereotipos de alegría y de tristeza del nuevo milenio. Una prueba dramática del amor ganado en los limeños por estos cultores del arte tropicalandino, la tuvimos a la vista con la reciente tragedía del Grupo Néctar en Buenos Aires, Argentina, y la no menos trágica desaparición de «la muñequita» Sally, reina de la música folklórica peruana.

 

Todos estos nuevos estereotipos culturales vienen combinados, como no podía ser de otra manera, del crecimiento comercial de la pequeña y mediana empresa, a grandes comercios y fábricas que hacen, por ejemplo, del emporio de Gamarra, un centro manufacturero textil de proyección internacional. Otros puntos comerciales que tienen como protagonistas a los hombres de a pie, son los nuevos polvos azules de la Av. Grau, y el tan mentado «Hueco» del Parque Universitario. Mención aparte del crecimiento empresarial a gran escala de tiendas Metro y las múltiples franquicias internacionales que hacen que Lima no tenga nada que envidiarle a panoramas americanos o europeos, pues hasta el frío invierno a europeizado más el ambiente limeño. 

A manera de epílogo, esta Lima de hoy aún carga en sus espaldas el futuro diferente alguna vez avizorado y proclamado por el actual mandatario peruano como un reto por lograrse en este nuevo milenio, quizás por ello, también fuimos testigos del desalojo del Mercado de Santa Anita de un cúmulo de vendedores ambulantes o buhoneros, catalogados de invasores por parte del Ministro del Interior Luis Alva Castro y la Policía Nacional peruana. No podemos pretender hallar un Perú al margen del dolor del mundo, pues como diría el vate de Santiago de Chuco, «el dolor crece a cada rato», crece en cada «taxi cholo», colectivo, microbús o carrito por puesto que recorre Lima, y te da con su tristeza en la cabeza, a través de una melodía cantada por un niño, o unos caramelitos ofrecidos por un hombre que sigue siendo niño. Pero también te da con unos vidrios, lunas y rejas de los taxis bien asegurados, que de alguna forma evitan que el hampa se desborde en plena vía y despierte en ti la otra cara de la Lima no contada.

Mayo, 2007.    


ENTRE LA ISLA Y TIERRA FIRME HAY UN MAR QUE NOS SEPARA

Se viene la Copa América y hay algunos viajeros que ponen en duda su visita a tierras llaneras por aquel paralelismo político que últimamente le dan a Venezuela con Cuba y el tan mentado contrapunteo antiimperialista.

 «Hay una diferencia primera entre Venezuela y la isla. En Cuba no hubo tiempo de preguntarse hacia dónde iba el país. Al comenzar el tercer año ya había ocurrido la invasión de Bahía de Cochinos, y el propio Castro había proclamado su fe socialista. Ya, el primer año del gobierno, los fusilamientos despertaron inquietud en el mundo. La reforma agraria racial se aplicó en el primer trimestre de 1959, la reforma urbana en 1960. Al octavo mes, a Hubert Matos lo mandaban a prisión por enviarle una carta privada a Fidel, expresando su desacuerdo con el rumbo socialista de la revolución.

Para ese entonces, figuras destacadas habían viajado a otros países para incorporarse a la guerrilla. Con el pretexto de la lucha antiimperialista, las empresas anglosajonas habían sido nacionalizadas, igual que las de servicio público. Y, prácticamente, el primer año, excepto las pequeñas empresas, todo los sectores industriales estaban en manos del Estado. Castro se acercaba a la Unión Soviética. En el exilio se preparaba la invasión. Para el cuarto año, Rusia colocó cohetes nucleares en Cuba, lo que provocó la mayor crisis mundial, el momento en que tanto Rusia como Estados Unidos, por poco pasan de la Guerra Fría .

Para el octavo año de la revolución cubana, el Ché Guevara había recorrido medio mundo, muerto en Bolivia, y ya las guerrillas cubanas habían sido derrotadas país tras país». (*)

Ha transcurrido el mismo período gubernativo aquí en tierras bolivarianas (8 años) y hay situaciones comunes, pero el paralelismo no puede ser extremo. Es cierto que el Estado es cada vez más poderoso y que la libertad de prensa opositora al régimen está amenazada, pero es evidente que aún hay espacios libres para la acción política. Aún no hay una fuga masiva de venezolanos al exterior, pese a que se registra un buen número de venezolanos pidiendo asilo en USA. Tampoco hay fusilados, aunque el hampa arrecia ante la ineficacia de los entes que deben brindarle seguridad a los ciudadanos. El antiimperialismo chavista aún no pasa a su etapa radical, de confrontación directa con el Imperio más allá de los discursos amenazadores del líder máximo de la revolución y sus principales discípulos del proceso, aunque por allí se asoman algunos retiros del Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial que podrían implicar un terreno apropiado para el batacazo final de no venderle más petróleo barato al imperio, al tiempo que se consolidan entregas petroleras a lo largo del continente vía el ALBA. (Alternativa Bolivariana para las Américas).

En el ámbito de los convencimientos o manejos ideológicos tampoco se puede pensar que exista una afinidad total en los puntos de vista que provienen de la Isla con los que existen en el ideario bolivariano de todos los tiempos.

Por ejemplo: las prédicas del líder máximo de la revolución cubana tienen puntos diferenciales con los del líder bolivariano, comandante Hugo Chávez Frías, pese a las grandes coincidencias y proyectos conjuntos que vienen ejecutando en el nuevo mundo.

Uno de ellos ocurre cuando Fidel Castro en ocasiones ha manifestado su admiración por Napoleón que, «contrariamente a otros grandes de la historia, no heredó sus títulos y se forjó a sí mismo».  Entre tanto el comandante venezolano sólo menciona al francés cuando hace alguna alusión hacia Miranda. «Llegó a decir Napoleón Bonaparte, de Miranda: Es un quijote sin locura». Y en medio de estas menciones hallamos a un Castro cauteloso en «Biografía a dos voces» cuando refiere el capítulo de la trayectoria política del Libertador ante la captura y entrega a las autoridades españolas del «Precursor de la Independencia», general Francisco de Miranda, su compañero de lucha, porque «tras la derrota, Miranda pactó con los españoles, lo que fue visto como un acto de traición por Bolívar y sus seguidores».

Otra consideración reñida con la historia que evoca el Presidente Chávez, es la que se refiere al general José Antonio Páez. Castro considera a Páez: «un llanero patriota que arrastró tras sí a los llaneros, indios y mestizos, que habían luchado del lado español al mando del asturiano Tomás Boves»; reconociéndole el mérito de haber desatado «una de las primeras guerras de clase en este hemisferio» al decretar una reforma agraria que favorecía a indios y mestizos con las tierras de los criollos sublevados contra España. Mientras el comandante bolivariano manifiesta su total antipatía por José Antonio Páez.

A manera de epílogo, la animadversión que se observa por las calles de Caracas frente a George Bush (ver foto superior) tampoco es el reflejo exclusivo de la postura radical del gobierno venezolano frente al Imperio, sino sólo una más de las muchas animadversiones que se ha ganado el actual régimen americano por el mundo. Si lo dudan, sintonicen nuestros constantes contactos radiales con los propios hispanos en Estados Unidos, que no hacen más que evidenciar que Venezuela no es la excepción en la crítica al país más poderoso del orbe.

En suma, como diría el adagio castrense venezolano: por ahora, entre la Isla y tierra firme, hay un mar que nos separa.

(*) Fausto Masó, periodista venezolano de origen cubano.

Abril, 2007.


CLAMOR PERUANO POR UNA REVOLUCIÓN DIPLOMÁTICA

Es evidente que desde que llegó al poder por segunda vez en la historia el Dr. Alan García Pérez no encuentra cómo liderar al Perú sin mayores compromisos que los que ideológicamente dieron a luz al denominado partido del pueblo, donde las grandes mayorías trabajadoras y proletarias eran la columna vertebral en las prédicas de sus predecesores.

Tener que gobernar con la aristocrática y despiadada oposición peruana y todo su arsenal de influencias y sempiternos negocios habidos y por haber, largamente conocidos y denunciados por el propio joven e imberbe Alan de «El desarme financiero»; es aceptar que más allá de los actuales intentos gubernativos la procesión va por dentro.

La prueba la tenemos a la vista con agravios del propio líder opositor clasista, hermano del actual canciller de la república peruana, Víctor Andrés García Belaúnde, a la egregia figura de Víctor Raúl Haya de la Torre, de quien dijo haberse asilado en la casa de un narcotraficante. Si así trata la oposición light al máximo líder y mentor ideológico del partido de gobierno ¿qué se puede esperar de sus tentáculos administrativos en las esferas del mismo?

Tal vez por ello, el servicio diplomático peruano anda de mal en peor en su relación consular con sus propios ciudadanos en el exterior, más allá de las relaciones diplomáticas de negocios, culturales e históricas que se tienen que cubrir con los países del orbe.

A no dudar, señores del congreso de la república peruana que suelen leer estas líneas, Dr. Alan García Pérez, si le hacen llegar esta nota, estamos ante la necesidad de una REVOLUCIÓN DIPLOMÁTICA.

Es un imperativo para la colectividad de peruanos que sus funcionarios consulares den la cara a sus conciudadanos y sus problemas. Por primera vez en la historia, Caracas cuenta con la mayor cantidad de Cónsules y al mismo tiempo, con la menor presencia consular ante las demandas de los ciudadanos peruanos. El cambio tiene que ser radical, más allá de que histórica y académicamente a la diplomacia peruana le cueste pisar territorios populares en el propio Perú, en el extranjero se le debe exigir a sus Cónsules a asistir a centros de concentración de peruanos que muestran los pro y los contra del día a día de sus conciudadanos. (Caso: Colegio de Ingenieros en la ciudad de Caracas). A consumir e incentivar el consumo de estos lugares y productos, y no al revés, como ocurre por estos predios donde los funcionarios diplomáticos peruanos agravian el gentilicio de los peruanos de a pie. (Caso: Cónsul Julio Florián Alegre, que ante un medio de comunicación venezolano, utilizó un término para nada académico, denostando la subsistencia económica de sus compatriotas, y llegando al extremo de generalizar su punto de vista particular que tiene de sus paisanos: «la mayoría de los peruanos que viven en Venezuela son buhoneros, gente que vive del día a día...»).

En tal sentido, en cuanto al personal que se contrata o nombra para trabajar en los consulados, se debe evitar enviar gente desde Lima u otras latitudes, incluidos los Cónsules, que por más rango y currículum de Embajador que tengan, académicamente tienen problemas de identificación cultural como el citado. En todo caso, se debe hacer un trabajo de peruanización a nivel de la academia, que permita desmitificar el culto al Dios del vino: Baco, que para nuestro Cónsul actual y sus colegas, es el Pisco. Una de las causas, sin duda, de su público agravio. Creemos que para hablarnos de la peruanidad del Pisco el estado no necesita de personajes como un Cónsul que tiene otras prioridades funcionales para su colectividad. Muchos peruanos en Venezuela le preguntan al Cónsul ¿por qué no dedica al menos la mitad del tiempo que le tomó investigar acerca del Pisco, a investigar la realidad de sus paisanos en Venezuela? ¿Acaso en más de tres décadas en funciones diplomáticas la más destacada investigación que ha realizado el señor Cónsul es sobre el trago? Da la impresión que lo es porque es lo primero que muestra en su página web. Que por cierto no es su página, aunque él crea lo contrario y nadie en Cancillería se lo aclare. Situación que no hacemos ni los que estamos en la libertad de ser más bohemios y por ende menos diplomáticos.

Hasta la redacción que alegremente emite su despacho deja mucho que desear sobre las cualidades que al final de cuentas recaen en el papel instructivo que le compete a la Academia Diplomática del Perú. (Clickear aquí para revisar documento consular)

En fin, realizar este tipo de planteamientos sobre depuraciones y transformaciones a nivel de cancillería, implica plantear una lucha interna de poderes en las esferas del gobierno peruano, que como sabemos se enfrenta a un poder dentro del poder, ejercido nada y más y nada menos que por los eternos «Dueños del Perú», como alguna vez tituló y describió el Dr. Carlos Malpica. Y que no una sino muchas veces fue el pilar del discurso del actual mandatario peruano. Aún así, conocedores del dilema existencial del gobierno, del «ser o no ser» shakespeareano, lo planteamos desde esta tribuna, como alguna vez planteamos al primer gobierno del Dr. García Pérez, la necesidad de bajar de los balcones de palacio de gobierno a verle el rostro al auténtico futuro diferente que reclamaba el pueblo, la tarde del 22 de mayo de 1988 allá en Huamanga, Ayacucho.

Convoque a CONCURSO Dr. García Pérez, entre los peruanos residentes en el país que se esté buscando el cambio, para dar el paso radical y definitivo a una mejor búsqueda de los elementos de transformación social que su investidura requiere. Recuerde su tiempo de exilio y las vicisitudes de los hombres que andamos sembrando patria en otras patrias y bríndeles la oportunidad de administrar a esos hombres -muchos de ellos grandes profesionales, como a usted le consta-, sus propias realidades migratorias en cargos consulares, agregadurías y demás estamentos que permitan el reto de darle un vuelco total a lo prohibido por Cancillería, como es el caso del actual problema del Consejo de Consulta; de alguna forma maniatado y manipulado por un Cónsul declarado persona NON-GRATA en Venezuela por sus propios compatriotas. (Darle click para ver documento de peruanos en Venezuela).

Se reducirían los costos que supone esta acción administrativa, con tan sólo convocar a CONCURSO entre los peruanos residentes en el país que se esté buscando el cambio. Le dirían adiós en Cancillería a los viáticos, traslados, mudanzas y negocios turbios que no faltan cuando de por medio hay dólares y todo está fríamente controlado. Si cada 4 o 5 años se rotan las cabezas administrativas, que son los cónsules de carrera, porque no cambiar cada determinado tiempo el esqueleto administrativo que parece estar mal encaminado a tratar la problemática de los peruanos en el exterior, sino no habrían quejas funcionales en Houston, Paterson New Jersey, Miami, Madrid y Caracas, entre otros lugares. No puede ser posible que se llegue a un nuevo período gubernativo y el trato siga siendo el mismo, o en el mejor de los casos, la nueva cara diplomática traiga buenas intenciones pero no haga nada concreto frente a los sempiternos funcionarios que se muestran hostigados de tratar la problemática de sus propia gente. Hay que oxigenar la cartera diplomática para oxigenar la cartera existencial de los peruanos.

Cuesta creer que ante incidentes de tipo legal contra peruanos (muerte de compatriotas, acusaciones ilegales contra peruanas, deportaciones ilegales, casos de discriminación y xenofobia), ningún miembro del cuerpo diplomático asuma tareas de defensa legal y respaldo moral a los agraviados e implicados. Hacen las veces de fríos e insensibles jueces sin rostro, cuando lo único que pide el pueblo más allá del mapa existencial Inca, es sensibilizar y humanizar el trato, sea cual fuere la condición del ciudadano en el exterior.