«En los
próximos 20 años la producción de todos los bienes de consumo se incrementará
aproximadamente 5 veces. En los próximos 10 años todo el pueblo... podrá
adquirir productos en cantidades adecuadas y en los 10 años siguientes la
demanda de los consumidores será satisfecha completamente. Al final de la
segunda década cada familia tendrá una confortable vivienda individual»
Antes de
indicarles a quién corresponde la cita referida, en un intento por ejercitar la
demagogia que envuelve el momento de poder de ciertos históricos gobernantes,
hay que agregar que este inveterado líder también advirtió en aquél tiempo que
en 20 años más estaría «enterrando» a los Estados Unidos de América.
La cita
corresponde al tercer caudillo comunista de la ex-Rusia soviética, Nikita
Kruschev, quien tomó el poder a la muerte de Josef Stalin en 1953, que a su vez
había sucedido en el poder al legendario Vladimir Ilych Ulianov, Lenin. Sin
embargo, como lo registra la historia, el enterrado resultó ser a la postre, el
propio «imperio» soviético.
Más adelante,
los discursos toman un viraje sustancial debido a la presencia de figuras
emergentes en la política mundial y a cambios en la economía del momento.
Aparece la figura de la «perestroika» con el liderazgo de Mikhail Gorbachev y su
discurso: «El desempleo es una buena medicina para la flojera, el alcoholismo y
la irresponsabilidad... Muchos expertos creen que es más económico pagar
compensaciones temporales a los desempleados durante unos pocos meses que
mantener masas de gente que no hacen nada en su trabajo. ¿Acaso no vemos hoy que
el gerente de una empresa se encuentra entre la espada y la pared? Por un lado
le pedimos independencia, eficiencia y progreso socialista. Por otro lado le
atamos de pies y manos con innumerables e inconvenientes instrucciones y
restricciones...»
Con este
discurso se desprende la evidente inhabilidad de los gobiernos comunistas para
suministrar progreso económico en todo el «imperio» soviético, que devendría en
la presencia en escena de Boris Yeltsin (1990), elegido presidente de la
Federación Rusa, quien abandona el Partido Comunista, favorece la propiedad
privada y la creación de mercados libres. Se llega con él también al fin de la
guerra fría (1991).
Después
vendrían golpes internos del comunismo radical contra Gorbachev que terminarían
desmembrando por completo la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS)
Sin embargo, es
pertinente a su vez rememorar otra histórica cita, que data de un tiempo cercano
al referido: «Hoy en día, los lazos de nuestra herencia común están fortalecidos
por el amor a la libertad y un compromiso común con la democracia. Nuestro
desafío en esta nueva era de las Américas es asegurar este sueño común y todos
sus frutos para bien de todos los pueblos de las Américas: Norte, Central y Sur.
El plan global que acabo de describirles es una prueba real de que los Estados
Unidos toman seriamente el compromiso para forjar, con nuestros vecinos
latinoamericanos y caribeños, una nueva sociedad. En este momento crítico,
estamos dispuestos a desempeñar un papel constructivo para hacer de nuestro
hemisferio el primero completamente libre a través de la historia».
Sin duda, es
obvio que tenemos un extracto del discurso de un mandatario norteamericano. Se
trata de George Bush padre y su famosa «Iniciativa para las Américas» que data
del 27 de junio de 1990, en vista de que otro famoso proyecto, el recordado
«Plan Baker» venía fracasando en nuestro continente.
En aquellos
tiempos la promesa del líder del partido republicano hacia nuestro continente se
centraba en 4 áreas básicas: el libre comercio, la libre inversión, el manejo de
la deuda y el componente ambiental. Pero ya teníamos registrada otra promesa
americana con características similares, del histórico líder demócrata, también
presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy, quien en 1961 lanzó la no
menos famosa «Alianza para el progreso».
Atando cabos,
mientras lanzaba Kennedy su propuesta para las Américas en la década del 60, aún
circundaban el espectro político-ideológico, y con mucha ilusión, la polaridad
de la guerra fría, y un comunismo emergente que intentaba expandir sus
tentáculos por el mundo. De modo que las recetas norteamericanas de aquella
época tuvieron resistencias naturales en los sueños latinoamericanos. Pero si
nos ubicamos en los 80 y 90, «no había pa' onde correr», como dicen
coloquialmente los caribeños, había que acudir a las recetas del fondo monetario
internacional, pagar deudas impagables, fomentar la libre inversión, etc., pues
los sueños revolucionarios comenzaban a extinguirse con la caída del comunismo
Ruso.
Sin embargo,
aunque parezca contra la corriente, es allí donde aparece en escena, aferrándose
a un proceso de cambio también bajo el título de revolución, el presidente Alan
García Pérez en su primer gobierno y su prédica antiimperialista del no pago de
la deuda externa.
Pero vayamos al
punto que hoy vuelve a ocupar titulares a nivel mundial, sobre una medida tomada
en aquél entonces por el mandatario peruano: «la nacionalización o estatización
de la banca». Alan García explica al respecto: «Como toda América Latina lo
sabe, el 28 de julio de 1987 el gobierno peruano planteó ante el Parlamento la
aprobación de una ley de nacionalización de la banca. Buscamos con ello
concretar una propuesta de cambio social y de mayor igualdad entre los peruanos.
Creemos que en nuestras sociedades, al igual que en el sistema mundial, el
interés del crédito y el manejo del ahorro han subordinado la actividad
productiva y que ello ha convertido a los bancos en los nuevos y todopoderosos
núcleos oligárquicos.
La propuesta
fue separar el manejo del dinero de la producción industrial, democratizar la
propiedad y universalizar el uso del crédito. Pero entonces se inició, impulsada
por los grupos monopolistas que usaron todo su poder económico y publicitario,
una guerra despiadada contra el gobierno y un sistemático ataque para destruir a
su primer representante. Lamentablemente, grandes sectores de la clase media y
del empresariado nacional, que en los dos primeros años habían sido beneficiados
por la reactivación, fueron arrastrados a la guerra ideológica contra el
Gobierno. Y con ello se generó un clima de incertidumbre que contribuyó a crear
y agudizar los problemas económicos».
Como sabemos,
Alan García, en el transcurso de su mandato propició una de las inflaciones más
altas que ha sufrido el continente, y su tan mentada nacionalización de la banca
pasó a ser un simple intento de agresión contra los auténticos dueños del Perú,
que al final de cuentas lo quitaron del poder y mandaron al exilio. Como lo
describe Carlos Malpica en su libro «Los dueños del Perú»: «Los países ricos y
en especial U.S.A. han creado mecanismos que actuando sobre la economía, los
medios de información, los partidos políticos, los sindicatos, la iglesia y los
militares, han conseguido hacer a nuestro país cada vez más dependiente, lo
mismo que a los otros pueblos latinoamericanos. En cuanto al control que ejercen
sobre nuestra economía muy pocos estudiosos lo dudan. Si la mayoría se calla es
por conveniencia más no por ignorancia».
Sin embargo,
algunos dirán que estas descripciones corresponden a un pasado que ya fue
enterrado por el tiempo. En efecto, ahora andamos en una etapa superior de
dependencia que tiene incluso defensores a capa y espada de los intereses
extranjeros con respecto a los nacionales. Y más aún, ahora tenemos al adalid de
los antiimperialistas, que llegó a ser incluso Presidente de la Internacional
Socialista por aquellos tiempos, el presidente García Pérez, perdonado por los
que lo expatriaron, como el más alto apostador del Siglo XXI por el libre
comercio y la libre inversión.
Conversando con
un reaccionario de aquellos tiempos antiimperialistas, el ex-Embajador Carlos
Urrutia, obtenemos una respuesta a toda aquella metamorfosis presidencial
citada: «Yo no vivo lamentando mi pasado. Yo creo que sin mi pasado no sería
quien soy, pero creo que soy otro distinto al del pasado. Me gustaría sentarlos
en un café, a conversar, y por ejemplo preguntarle al del pasado -jamás le haría
una pregunta como si yo volvería a hacer lo mismo, eso es imposible- qué piensa
de lo que nosotros hacemos a la luz de lo que él hizo y se comprometió en
hacer..."
Traigo a la
memoria colectiva de ustedes amigos latinoamericanos, en especial peruanos,
estas reflexiones, porque tal vez, en el fondo de su controversial discurso del
28 de julio último en el que habla de la «reforma del alma», el presidente
García Pérez continúa preguntándole a su pasado «yo», es decir a su alma: «qué
piensa de lo que nosotros hacemos a la luz de lo que él hizo y se comprometió en
hacer».
Y a propósito
también, finalmente, una vez más, atando cabos, que ahora el escenario mundial
vuelve a tener dos aristas a la vista, la del emergente Socialismo del siglo XXI
y la clásica de los Imperios monopólicos del mundo, bastante decadentes por la
guerra del petróleo (materia de otro análisis): Norteamérica, la Unión Europea,
Asia, etc. Por ello, nuevamente los titulares informáticos le dan
cobertura subliminal al reciente anuncio -en pleno desarrollo- de la
nacionalización del Banco de Venezuela, y por ello, esta especie de cuento de
nunca acabar que les he descrito para que no se queden sorprendidos con la
medida venezolana.
Agosto 02 de 2008
¿El Perú es
libre e independiente?
¿Por la voluntad
general de los pueblos?
¿Y por la
justicia de su causa que Dios defiende?
Estas preguntas
las formuló hace algunos años atrás la prestigiosa revista CARETAS a grandes
personalidades del acontecer político-cultural peruano de los últimos tiempos.
Las quiero traer a colación a propósito de la actualidad patriótica
correspondiente al 187 Aniversario del Perú, toda vez que el parafraseo original
corresponde a la proclama libertaria del generalísimo Don José de San Martín,
que año tras año está presente en la memoria colectiva de los peruanos.
El ex
Presidente Constitucional del Perú, Fernando Belaúnde Terry (1963-1968) y
(1980-1985), al respecto opinó en su momento: «Las grandes plegarias, creadas
por los pueblos en momentos supremos, tienen permanente vigencia. No niego que
en circunstancias oscuras y caóticas puedan sufrir reveses. Mas ello no destruye
los preceptos que proclaman porque el mal, no puede reemplazar al bien. Tiene
permanente vigencia. Pude comprobarlo, cuando me correspondió el honor de
dirigir los destinos del Perú. Y lo confirmo ahora desde el llano, donde tanta
resonancia tiene la voz libertaria de CARETAS».
Recordamos que
esta encuesta se realizó en los años postreros del régimen de Fujimori.
Otro ex
Presidente, no Constitucional, sino de facto, General Francisco Morales Bermúdez
(1975-1980), respondió detalladamente a cada una de las interrogantes planteadas
en la encuesta:
-¿El Perú es
libre e independiente? -En estos tiempos la libertad está limitada por efectos
de la gran interrelación mundial. A pesar de todo, debemos defender la
independencia fortaleciendo nuestra identidad nacional.
-¿Por la
voluntad general de los pueblos? -La voluntad general de los pueblos respetará
nuestra libertad e independencia, tanto o más, cuanto internamente seamos más
libres y fortalezcamos la unión nacional.
-¿Y por la
justicia de su causa que Dios defiende? -La justicia de su causa en estos
tiempos significa en el Perú luchar para que haya menos pobres y más trabajo.
Así Dios defenderá esa causa.
También otro personaje
presidenciable, pero que sólo llegó a ser Alcalde de Lima, Luis Bedoya Reyes (1964-1966) y
(1967-1969), emitió sus puntos de vista:
-La Proclama
histórica de San Martín, el Santo de la Espada nace del ensueño y la esperanza.
Para enfrentar nuestra dura realidad, el Libertador argentino llamó al
Libertador venezolano. Simón Bolívar selló nuestra independencia y nos dio las
glorias de Junín y Ayacucho, pero también nos impuso su Constitución Vitalicia
humillante y opresora y en decisión personal nos segregó el Alto Perú para crear
Bolivia y anexó Guayaquil a la Gran Colombia. Ese inicio republicano marca
nuestro dramático vaivén entre la libertad y la dictadura y nos ha convertido en
el país de las oportunidades perdidas. Si sus preguntas se limitan sólo al
Gobierno actual, le contesto: Liquidado el totalitarismo, llámese fascismo,
nazismo o comunismo no hay sitio hoy en los países civilizados para las
dictaduras de partido ni para las viejas satrapías que se instalaban en los
países subdesarrollados. Pero la modernidad ha dado paso a las nuevas
autocracias. En ellas se exhiben las formas y el andamiaje democráticos pero se
utilizan para mantener las viejas esencias dictatoriales. El Este asiático tiene
los mejores modelos, y la moda nos ha llegado peligrosamente pues hay el riesgo
que se aclimate y vuelva endémico. No comparto el tremendismo de quienes todo lo
ven mal y condenable en el gobierno de Fujimori pues no lo son su política
internacional de fronteras, su combate al terrorismo y al narcotráfico, ni su
política económica inicial que ya hoy parece agotada (...)
En esta última
respuesta queda claro que para muchos peruanos hay un punto discordante, reñido
con la historia de Bolívar a su paso por el Perú. Todo lo contrario acontece con
el argentino José de San Martín, de allí que muchas voces sureñas digan que el
Perú es «sanmartiniano». Sin embargo, es bueno precisar que el Perú logra su
independencia del yugo español más allá de la necesaria y trascendente presencia
libertaria de San Martín y Bolívar. Como lo afirma el historiador Luis E.
Valcárcel:
«Es epidérmico,
meramente superficial, el influjo de extrañas ideologías; una revolución sólo es
posible cuando la masa ha sido conmovida, cuando aquella materia plástica vibra,
como invitando a la transformación. La independencia del Perú fue procreada por
Túpac Amaru. Triunfaba con él la patria antigua, aquella del pensamiento de
Garcilaso. Había de ser condición precisa que el padre no asistiese a la
natividad de su criatura; una vez más, el redentor habría de pagar con la muerte
cruel los pecados de la especie humana. Pero ¿quién puede negar su verdadera
filiación a la independencia del Perú? Ella es su propio fruto. Nadie nos la
regaló ni nos la impuso contra nuestra voluntad. Éramos un pueblo libertario
desde muchos lustros antes que los demás de este lado del mundo; porque
poseíamos un sentimiento patriótico que no menguó bajo la tiranía extranjera.
Intentamos repetidas veces quitarnos de encima el agobiante peso, mas nuestros
esfuerzos resultaron infructuosos. De la libertad del Perú dependía la de todos
los demás pueblos, porque era aquí donde el poder español había concentrado toda
su potencia. Habíanse, pues, de librar las últimas batallas en nuestro
territorio y en Ayacucho y Junín sellarse la independencia americana. Los
grandes capitanes del norte y del sur, Bolívar y San Martín, serían nuestros
generales y los libertadores de siete repúblicas; a su acción genial se debería
el alumbramiento de la libertad, nos emanciparon del dominio español (...)»
De modo que,
sin mayores encrucijadas históricas, finalmente, nos acercamos a un personaje
identificado con el estudio y análisis de la historia, Don Pablo Macera
Dall'Orso, quien emite una respuesta más corta y precisa, que desde nuestro
punto de vista se acomoda a la actual fecha circundante al 28 de julio de 2008,
pese a haberse suscitado en tiempos fujimontesinistas:
-¿El Perú es
libre e independiente? Desde 1532 ha sido un país dependiente de diversos
imperios (España, Inglaterra, EE.UU.).
-¿Por la
voluntad general de los pueblos? El pueblo no ha podido definir ni imponer su
voluntad general. El Perú ha sido administrado por voluntades particulares.
-¿Y por la
justicia de su causa que Dios defiende? Dios no está presente aquí pero sin su
providencia el Perú hace tiempo que no existiría.
¡Feliz 28!
Julio 23 de 2008
PD. El actual
Presidente Constitucional del Perú, Dr. Alan García Pérez también fue abordado
por la encuesta, pero relata la revista Caretas que fue el único de los
encuestados que se negó a responder.
(Ver
otros encuestados)
VIDA DESPUÉS DE
LA MUERTE
(Testimonio de
Ingrid Betancourt)
El testimonio
de Ingrid Betancourt de este histórico 02 de julio de 2008, es el fiel reflejo
de que existe vida después de la muerte, pues la muerte realmente sólo nosotros
los de carne y hueso la creamos a través de secuestros, actos delictivos,
excesos de velocidad en nuestras frágiles vidas, etc...
La muerte no
existe como tal, lo acaba de demostrar una dulce dama colombiana y el puñado de
hombres que también fue liberado por el ejército colombiano, la muerte no pudo
con ellos porque antes de ser liberados, ya ellos eran libres de culpa alguna
que se les condene.
Prueba de ello,
cuando en rueda de prensa alguien, que 6 años y cuatro meses fue ella misma, le
preguntó sobre si tenía algún arrepentimiento por haber acudido en campaña
política a la zona del Guaviare donde fue hecha rehén por las FARC... La
respuesta fue difícil, pero cierta, no había arrepentimiento, lo volvería a
hacer, e incluso luego, se atrevió a perdonar a sus captores.
Una respuesta
cargada del Cristo del alma, que como diría el poeta, muchas veces el destino
blasfema. Estamos pues, ante una imagen y un mensaje que ojalá sea captado por
la humanidad entera, y sirva para sensibilizarnos más ante lo que nos rodea. Que
no se desperdicie la oportunidad de comprender que la muerte como tal no existe
cuando estamos liberados de odios, culpas e indiferencias. Que son ellos, los
que crean ese sub-mundo de culpabilidades, de canjes inhumanos a cambio de
cuotas de poder o supuesta independencia, los que se cobran y se dan el vuelto
de atrocidad en atrocidad existencial.
Lamentablemente, siempre vamos a tener con nosotros estas polaridades humanas
entre el odio y el amor, entonces tampoco pretendamos callar a los que ahora
abogan por justicia sin esa interpretación salvaje del marxismo que practica las
FARC. Hay una ola marxista en Latinoamérica, que al menos por ahora, no es
extrema, que tal vez puede estar equivocada, como lo estuvo la derecha, y en
muchos países aún lo está, insensible por décadas al clamor de las grandes
mayorías: dando recetas y cobrando deudas externas impagables por nuestras
paupérrimas economías.
De allí que la
convocatoria de Ingrid Betancourt al diálogo entre los mandatarios Hugo Chávez,
Álvaro Uribe y Rafael Correa, nos parece de lo más pertinente para ir hacia un
punto de encuentro que permita ver el panorama futuro de nuestros pueblos sin el
agravante de pretender tener la receta correcta, la última palabra, la solución
en la mano, etc.. a las múltiples enfermedades que padece nuestro continente
enfermo. Por el contrario, en el contraste se hace la mejor fotografía, el mejor
óleo, la mejor comida, las mejores cosas de la vida. Tal vez por allí aflore una
liberación definitiva de los más de 700 cautivos que aún quedan en poder de las
FARC.
De modo que,
sólo el comunismo incoherente puede pretender que el rapto interminable de seres
humanos le hace un bien a una causa de libertad que supuestamente desea el
pueblo colombiano; y sólo el imperialismo desmesurado de John Mc Cain, que
casualmente anduvo visitando Colombia, horas antes de la liberación de Ingrid
Betancourt y compañía, puede pretender raptar el voto hispano bajo un discurso
redentor que a la letra dice: "Felicito al presidente Uribe por los progresos
contra la insurgencia marxista de las FARC y espero que estos avances produzcan
pronto la liberación de los rehenes, incluyendo a los tres ciudadanos
norteamericanos cautivos".
A no dudar que
tanto las FARC como el imperio americano están en decadencia. El primero ha
llegado al extremo de hacer el ridículo ante una liberación en la que el
servicio de inteligencia del ejército colombiano por más explicaciones que den
no asoman la más mínima inteligencia en la intervención de rescate a los rehenes
de las FARC. Es decir, como estarán de mal en las FARC que no ha ameritado mayor
despliegue de inteligencia el rescate de los rehenes. Situación nada comparable
con el magistral despliegue del servicio de inteligencia peruano en el
tristemente célebre régimen Fujimontesinista, en lo que fue la toma del MRTA a
la Embajada del Japón en Lima. Simplemente lo que salta a la vista, es que las
FARC como un cuerpo organizado ya no existen. El segundo que está en decadencia
es el otrora imperio americano, pruebas de su decadente situación implicarían
escribir no uno sino muchos libros al respecto, como ya los hay en el mercado.
Un dólar devaluado, una economía en crisis, crisis de valores ahora enfrentados
en la duda de Shakespeare al tener la alternativa de cambiar al país en la
figura de un hombre que representa a un innovado «Hamlet», militante del partido
político adecuado para el cambio, pero que por sobre todas las cosas primero
tendrá que superar esa extraña lucha de valores existenciales que conviven en el
subconciente del norteamericano promedio: credo, raza y religión. Ser o no ser.
En definitiva,
ni el "uribismo" auspiciado por Mc Cain, con su flota marítima de guerra similar
a la del Golfo Pérsico, recientemente instalada en aguas colombianas, y
correspondido por el mandatario colombiano para inflar las aspiraciones
electorales continuistas del partido republicano en el poder, con George W. Bush
a la cabeza; ni el marxismo desquiciado de las FARC, le hacen bien a esta
Colombia libre representada en las últimas horas por una gran lección de mujer
llamada Ingrid Betancourt.
Julio 03 de 2008
POR LA
DEROGACIÓN DE LA «DIRECTIVA RETORNO» EN LA UNIÓN EUROPEA
La reciente
postura política de la Unión Europea, luego de haber brindado por la inclusión
latinoamericana en la Cumbre ALCUE, de Lima, echó al basurero todo lo
supuestamente acordado a nivel presidencial en pro de las grandes mayorías
desposeídas de esta parte del mundo. A las protestas sudamericanas se suman las
africanas y todas aquellas tercermundistas que aún perviven en su afán
itinerante por el mundo. Quizás por ello el Perú ante las Naciones Unidas es uno
de los primeros países que enérgicamente condenan la aprobación de la llamada
"Directiva Retorno", llevada a cabo el día 18 de junio de 2008 por 367
integrantes del Parlamento Europeo.
Todas las loas
recibidas por el anfitrión de la cita “integradora” limeña AL-CUE, lucen ahora
como uno de los engaños más atroces que gobernante alguno haya podido recibir de
los dueños monopólicos que manejan y administran los hilos económicos del mundo,
en tiempos contemporáneos. Le está saliendo caro su viraje hacia la derecha al
mandatario peruano, otrora adalid de los pobres y desposeídos de este
continente. Y mucho más caro aún, cuando ahora en su segundo gobierno apuesta
por los que se fueron, incluso conmemorando el día del inmigrante, en el que
intenta rendirle honores a la gran colectividad de peruanos que salieron del
país con el afán de progresar.
Esta ley anti-inmigrante
constituye una medida criminalizadora, discriminatoria y xenofóbica que arremete
contra los derechos humanos de niños y adolescentes y contra las normas de
convivencia civilizada entre nuestros pueblos. No queda más que rechazar el
enfoque de seguridad que pretenden argumentar los europeos con una "Directiva
Retorno" que intenta juzgar a personas ilegales con una visión economicista de
los seres humanos, prohibiendo el derecho a la libre movilidad humana, al
establecimiento de la ciudadanía universal y progresivo fin de la condición de
extranjero.
Pero más allá
de una enérgica condena, amerita convocar a los gobiernos e instancias
internacionales de los países de América Latina y el Caribe, mediante sus bases
de a pie que son los pueblos y los barrios organizados, para conformar un frente
común que permita adoptar medidas y decisiones conjuntas en defensa y
solidaridad con los millones de personas migrantes que se encuentran en el viejo
mundo, cualquiera sea su condición migratoria. Es pertinente, entonces, promover
la organización de los distintos sectores de la población (ya sea en Sudamérica
o en la propia Europa) para que impulsen una lucha contra la discriminación, la
xenofobia y toda forma conexa de intolerancia a través de eventos culturales,
deportivos y políticos.
Es decir, por
la derogación de la “Directiva Retorno”, y por un marco de unidad en nuestro
continente que permita resquebrajar las inhumanas negociaciones que se realizan
a puerta cerrada con la Unión Europea.
Lamentablemente, y esto hay que admitirlo, pleitos de larga data entre Ecuador,
Colombia y Venezuela, Chile y Perú, Argentina y Uruguay, impiden que se trabaje
en función de estos propósitos unánimente, mientras que los del viejo mundo,
como lo hicieron hace más de quinientos años, andan unidos detrás de nuevas
represiones contra nuestra milenaria cultura. Los tiempos han cambiado pero da
la impresión que no hemos aprendido la lección, saltan a la vista innovadas
traiciones entre Atahualpas y Huascares contemporáneos, o tal vez más adelante
en la historia, entre nuevas formas de colonialismo criollo frente a preclaros
independentistas San Martinianos y Bolivarianos.
junio 27 de 2008
PERÚ INDÍGENA: A
PROPÓSITO DE AUTONOMÍAS
Manuel González
Prada en 1888, en su famoso Discurso del «Politeama» afirma: «No forman el
verdadero Perú las agrupaciones de criollos y extranjeros que habitan la faja de
la tierra situada entre el Pacífico y los Andes; la nación está formada por las
muchedumbres de indios diseminados en la banda oriental de la cordillera».
Positivistas como Luis Carranza y Juan Francisco Pazos Varela proclaman una
ideología racista anti-indígena. En cambio los neopositivistas proclaman la
necesidad de mejorar la situación del indio. La creencia general en los círculos
intelectuales del Perú era que la derrota en la guerra del Pacífico tenía como causa
principal el abandono y la explotación del indio. González Prada preguntaba a
los peruanos: «Si del indio hicimos un siervo ¿qué patria defenderá?
El historiador
peruano Luis E. Valcárcel, en alguna oportunidad vaticinó que los indígenas
estaban listos para ocupar Lima. Era una posición cuzqueña que explicaba que
Lima no era el Perú, el Perú de aquél entonces era el Cusco. Otra posición
supuestamente
indigenista liderada por Víctor Andrés Belaúnde decía que la patria peruana era
fruto de dos influencias, una española y otra indígena. Hablaba también del
aporte de los españoles: la religión católica y la lengua castellana. Sobre la
influencia indígena explicaba que ella sólo se remitía al paisaje, pues sus
habitantes, lenguas y cultura en general, no contaban.
Como podemos
apreciar, las miradas hacia la cultura aborigen aparecen en escena, y vaya
paradoja, inmediatamente después de la fatídica guerra con Chile. Como dirían
los apristas más adelante en la historia política peruana, «en el dolor, hermanos».
Esta actitud o
estado de ánimo de personas no indígenas, generalmente intelectuales o pseudo
intelectuales, artistas, procedentes en su mayoría de zonas urbanas, reconocen
por primera vez contemporáneamente a las comunidades quechuas y aymaras, y con
ellas a todas las demás etnias aborígenes peruanas para ser consideradas en la
formación del Perú emergente.
De modo que,
ser indigenista no implica ser indígena, quechua, aymara o indio, sino
simplemente conservar una actitud a favor y en defensa de los indígenas. Puedes
ser un sambo, negro o afrodescendiente, o por qué no, catire o gringo, y tener
esa actitud frente a la vida, esa identificación indigenista. Tampoco creemos
que este concepto, pueda ser manejado por decreto como en su momento lo hizo el
general Velazco Alvarado, que cerró el Instituto Indigenista Peruano en 1969.
Claro, a
Velazco se le recuerda mucho más por aquél 24 de junio de 1969, otrora Día del
Indio, en el que promulga la nueva (para entonces) ley de reforma agraria, con
su aclamado discurso en el que invoca a Túpac Amaru: ¡El patrón ya no comerá más
tu pobreza!. A la sazón, la denominación del Día del Indio es sustituida y
trastocada por la
de Día del Campesino, y el Perú indígena, ese mismo año, pierde y llora a su más excelso
escritor: José María Arguedas.
Quizás por
todos estos antecedentes, en el que intelectuales, discursos y decretos sobran para el
sentimiento indígena, tanto José Carlos Mariátegui como José María Arguedas no
se consideraron indigenistas. El primero por su condición de socialista y el
segundo por hablar y escribir en quechua, es decir, por ser realmente un
indígena.
En la
actualidad, hace aproximadamente 20 años, convivimos con algunos jóvenes
indígenas que desde aquellos tiempos comenzaron la etapa de los movimientos
indígenas en el Perú. Al principio los jóvenes pasaron por escuelas bilingües en
las que aprendieron a leer y escribir, pero más adelante en la historia reciente
abandonan todo intento de interlocutor indigenista y crean ellos mismos su propio
liderazgo. Recordados amigos como: Aníbal Francisco Conibo, de la etnia
Yanesha
o Amuesha en el valle del Palcazú, hicieron incipiente presencia política en
la selva central peruana (siendo partícipes muchos de ellos de los tristemente
célebres Rimanacuy). A Dios gracias, todo ello sirvió para que actualmente se
desborden las nuevas generaciones de jóvenes indígenas, como elementos
protagónicos de su historia.
De modo que el
indigenismo fue superado por la realidad del desborde popular que llegó a la
capital peruana, y a sus zonas urbanas a nivel nacional, para hacer presencia
autóctona, indígena, no virtual, representada por ellos mismos. Tenemos pues en escena, movimientos indígenas
políticamente autónomos, que se encaminan hacia un Perú más orientado hacia sus
raíces y sus pueblos.
03 Junio 2008
EN LOS ANDES
PERUANOS, EN MAYO, LA ELEGANCIA SE VISTE DE «CHONGUINO»
Vestirse de
luces, cual torero, es vestirse de «Chonguino» en los andes peruanos durante el
denominado «mes de las cruces», mayo. Y ser chonguino implica interpretar
satíricamente a los conquistadores que bajo estos típicos atuendos en tiempos
pretéritos ultrajaron a nuestros indígenas.
Chonguino es
pues un imitador burlesco de aquellos personajes del viejo mundo. Por ello, si
detallamos la indumentaria, apreciaremos prendas adornadas con oro y plata, que
formaban parte de la codicia del conquistador de ultramar. El hombre lleva un
bastón en la mano y la dama un pañuelo de seda.
El ritmo que
llevan es lento con movimientos que imitan el minué francés que solía bailar
Napoleón Bonaparte, Miranda, incluso Bolívar.
Cuentan que
Bolívar en una ocasión allá en Ayacucho, no pudo contenerse frente a una hermosa
Huamanguina, y en pleno minué le estampó un sonoro beso, al instante un más
sonoro bofetón se oyó en medio del salón; era la mejilla del Libertador más roja
que el mejor tomate del Perú.
La orquesta que
tocaba el minué dejó de tocar. Se hizo un absoluto silencio en medio de las
parejas que dejaron de bailar. Algunos susurros dejaban oír un: ahora Manuelita
-nombre de la dama huamanguina- te fusilan. Pero Bolívar aprovechó el silencio
para dirigirse a la concurrencia, tomando de la mano a Manuelita:
«Señoras y
señores, este gesto de la hermosa huamanguina, me ha gustado, pues indica
dignidad y altivez. A cuantas he besado yo, confiado en el alto honor y
prestancia de mi persona, pero ella ha puesto en su sitio al Libertador, y por
lo tanto aplaudo y felicito la actitud de la bella Manuelita; luego, nobles
señores y damas, que siga la fiesta».
Cuentan que
hubo un aplauso estruendoso y la fiesta duró hasta la madrugada del 14 de
setiembre de 1824.
No se había
producido aún el «Waterloo» de esta parte del continente: Ayacucho, pero ya el
Libertador comenzaba a comprender que este era el mejor escenario para dar la
batalla final contra los conquistadores, no sólo por su ubicación geográfica y
estratégica, sino por el recio carácter y el honor de su gente huamanguina.
De modo que,
los andes peruanos en mayo recrean una especie de minué francés, en esta
oportunidad con acordes de melodías de una orquesta compuesta por músicos que
cargan saxos, violines y pesadas arpas por las callejuelas de los pueblos, en
medio de una tertulia de tragos tradicionales, hechos a la medida del frío
típico de la zona andina.
El traje de la
dama da la impresión de tener no una sino muchas faldas sobrepuestas, con
coloridos bordados, blusa de seda, un paño especial bordado, llamado «pañolón»,
sostenido por un broche de plata con piedras preciosas, zapatos de charol y
sombrero de fina paja. En el pecho la indumentaria suele llevar una especie de
pechera de hasta 15 kilos de plata, que al bailar luce resplandeciente.
El varón usa
camisa de seda, corbata roja y chaqueta adornada con prendedores de plata,
sombrero de paño negro, con unas vistosas plumas, y un pantalón bordado «tipo
pescador» -en nuestros tiempos-, que sólo le llega hasta las rodillas. Mención
aparte merecen las medias rosadas que lucen los bailantes, que por lo general
son «panty», súper incómodas si debutas en estas lides. Creo que después de esta
experiencia, comprendes más a las mujeres. En cuanto a los zapatos, suelen ser
de charol o zandalias bordadas.
Los hombros de
un chonguino son de lo más particulares, pues le dan una especie de jerarquía
militar al estar constituidos por placas de plata. Una banda tipo presidencial
cruza el pecho del chonguino con un cuerno también de plata que cuelga de su
cintura, es decir, todo ello, termina configurando, bastón de madera en mano y
máscara de fina malla metálica en el rostro, el más osado personaje europeo, de
grandes bigotes y patillas dibujadas.
Junín, el Valle
del Mantaro, Tarma, Jauja, Concepción, Huancayo, Chupaca y Paucartambo en Cerro
de Pasco, son los epicentros del derroche de elegancia y de mantener viva la
historia y la libertad de nuestros pueblos de a pie que alguna vez fue sojuzgada
por el imperio de aquella época, España, y ahora, en estos tiempos, es recreada
por estos chonguinos, precisamente, para no olvidar, porque un pueblo sin
memoria está condenado al olvido, e imperios contemporáneos pueden atreverse a
repetir la historia.
Si desean ir al
encuentro de esta especie de minué, al mejor estilo francés, les recomendamos
visitar la festividad del Señor de Muruhuay en la perla de los andes: Tarma, y
la festividad del Señor de Áncara en la nueva perla andina, Paucartambo, en
Cerro de Pasco, donde, sin duda, el encuentro del viejo y el nuevo mundo se
sintetizan no sólo en la danza y colorido, sino en la oración y reconocimiento
al Dios que vino para quedarse con nuestras civilizaciones indígenas.
Mayo 19 de 2008
¿TIEMPO DE
AUTONOMÍAS?
Palestinos,
vascos, catalanes, entre otros, son la viva muestra de planteamientos
separatistas nacionalistas con respaldo y/o identificación izquierdista. Pero
todo día tiene su noche, es la ley de la vida, de la cual la política no escapa,
si no por el contrario, pertenece, porque es su savia, su esencia dialéctica. Así es que no es novedad
encontrar algunos lugares del orbe con inclinaciones autonomistas de derecha,
como Guayaquil en Ecuador, la costa Atlántica de Nicaragua, el Zulia en
Venezuela, el sur peruano, liderado por el gentilicio de Arequipa, que hasta
posee un curioso pasaporte arequipeño, etc...
Claro, este
último ejemplo es una broma muy particular y cierta que tienen los lugareños de la
incontrastable «ciudad blanca», una especie de souvenir que le dan a los
extranjeros para que no se olviden de estas tierras prodigiosas.
Pero volviendo
a lo serio, también Perú tiene una propuesta independentista, que es la región
Puno, de tendencia izquierdista, indigenista. Se trata de una ponencia realizada por
el gobernador de esa región,
Hernán Fuentes, del partido nacionalista, opositor
al régimen actual del mandatario García Pérez.
A su paso han
salido voceros gubernamentales, como el primer ministro peruano, Jorge Del
Castillo, manifestando que: «Eso es una cosa sediciosa contra la unidad del
Estado Peruano, el Perú es un estado unitario, así lo señala su tradición
republicana y su muy constante tradición constitucional».
Lo cierto es
que ante los ojos del mundo, el reciente 4 de mayo de 2008 permite una mirada
contemporánea y a la vez milenaria del caso boliviano y el de las autonomías por
la cual históricamente luchan los pueblos del orbe, quedando, como consecuencia
de ello, una especie de compás de espera e incertidumbre gubernativa
en el panorama internacional. Tras el «referéndum», para unos, «simple encuesta», para
otros, en el que los prefectos solidarios con el planteamiento de autonomía
planteado por Santa Cruz de la Sierra, han sido formalmente invitados a
reunirse con el mandatario boliviano Evo Morales para encaminar una «verdadera
autonomía» de las regiones, nadie sabe a ciencia cierta qué futuro le depara a
la tierra de nuestros ancestros quechuas y aymaras.
Pocos saben
hasta dónde esa «verdadera autonomía» inferida por Morales, tendrá puntos
coincidentes con el planteamiento autonómico de los prefectos para sus regiones.
Y más aún con los verdaderos intereses de las grandes mayorías del altiplano.
Pero eso basta para que el efecto tequila o dominó en el mundo, esté atento al
desenlace que sin duda, de ser radical por uno de los dos bandos, terminará
sentando un precedente peligroso para la estabilidad política mundial, y sobre
todo latinoamericana.
Las voces
acusadoras vienen de uno y otro bando, con las particularidades de siempre, «son
instrumentos de la oligarquía y el imperialismo», o la contraparte, «son
infiltrados castro-comunistas».
Algunos opinan
que Evo Morales pudo haber aliviado la tensión actual convocando en la
vicepresidencia a un oriental o buscando desde un principio combinar una
reforma agraria pro-autonomía. También dicen que a Evo le quedan dos vías: la
primera, seguir la ruta leninista de la revolución rusa, cuando ante
resistencias como la polaca o la ucraniana, Lenín aceptó la autodeterminación de
las mismas, radicalizando al instante la redistribución de la propiedad y de esa
manera quebrándoles el poder a sus oponentes. La segunda vía tiene como símil el
partido laborista británico, con raíces sindicales como las de Morales, que tuvo
que aceptar un gobierno pro-independentista como el escocés, con su propio
sistema educativo, judicial y social; aceptación que bajo ningún punto de vista
se radicaliza en movilizar a los británicos contra el nacionalismo escocés, ya
que ello implicaría dar pie al separatismo.
Como se puede
apreciar, la figura está planteada históricamente en otras latitudes, le toca
ahora a nuestro continente y a la OEA, asumir en los hechos el desafío que
plantea Bolivia, como ejemplo contemporáneo a seguir en las liberaciones y
autonomías que a nombre de las grandes mayorías se vienen abanderando en esta
parte del mundo.
Que quede claro
eso sí, que ni el más atrevido de los guerreros por la libertad y auténtica
independencia de nuestra cultura ancestral que son la mayoría boliviana, desea
una guerra civil entre todas sangres hermanas acantonadas en el altiplano
cruceño. El propio Ernesto Che Guevara lo escribió en su diario: «… ha pasado un
camión del ejército, el mismo de ayer; en la parte de atrás dos soldaditos
envueltos en una manta. No he tenido el valor de dispararles ni he tenido
suficientes reflejos para capturarlos». Bolivia, 3 de junio de 1967.
Mayo 05 de 2008
LUGO LE DICE
ADIÓS A LOS COLORADOS DE STROESSNER
El nuevo
flamante presidente electo del Paraguay es Fernando Lugo, con más del 40% de la
votación registrada a su favor este 20 de abril de 2008, fecha, sin duda, que
pasa a la historia porque significa el primer triunfo no «colorado» desde 1948.
El monopolio
del poder mexicano es el que más nos recuerda al monopolio del poder paraguayo
ostentado por el partido Colorado. El primero de inspiración izquierdista con el
afamado PRI, y el segundo de inspiración dictatorial conservadora que tuvo como
estandarte a Stroessner. Tanto el PRI como los Colorados terminaron girando
políticamente hacia el centro. Al PRI lo derrota la derecha mexicana, abanderada
por Vicente Fox (PAN), mientras que a Nicanor Duarte lo derrota la izquierda.
¿Pero que tipo
de izquierda es ésta que lidera Lugo? ¿Una izquierda que predica la revolución
al estilo venezolano, o una izquierda light como la que todavía subsiste en
algunas esferas del poder político peruano?
Analicemos...
El Mundo de España dice que Fernando Lugo es «un advenedizo de la política
paraguaya, que hace tres años andaba con sotana. Pero con la sotana roja de los
curas de la Teología de la Liberación, que predican la igualdad no en el Reino
de los Cielos, sino en el pecador mundo en que vivimos...»
Gustavo
Gutiérrez, uno de los líderes de esta teología recordó en una oportunidad
algunas frases de Monseñor Arnulfo Romero que decían: «si me dedico a ayudar a
los pobres, elogian mi caridad pero si indago y expongo sobre las causas de la
pobreza me acusan de subversivo».
Ha llegado el
momento de cruzar esa acera e ir a las causas de la pobreza que se pasea por las
calles de América Latina, donde Paraguay no es la excepción en la regla, sino
por el contrario, es uno de los ejemplos del olvido y la desidia imperantes en
nuestro continente por gobiernos de turno que jamás voltearon la mirada más allá
de sus intereses particulares o grupales.
Llegó el
momento de las definiciones. Un Fernando Lugo con medias tintas, dejaría mucho
que desear a sus radicales seguidores de a pie. La pedagogía del oprimido tantas
veces plasmada en el papel por Leonardo Boff quedaría ultrajada en la práctica
por uno de sus más fieles seguidores, de fallar Lugo en el poder político
guaraní. La política implica hacer con hechos lo que la teoría sólo planifica.
Sin embargo,
desde el viejo mundo ven al ex-obispo pacifista que quiere llevarse bien con
EE.UU., y con su entorno. La explicación la encuentran en su coalición política
partidista que es de lo más variopinta y heterogénea. Incluye a marxistas,
democristianos y centroderechistas. Creen que el gobierno de Lugo apostará por
una estabilidad como la que tiene Lula en Brasil o Bachelet en Chile, aunque no
descartan que Paraguay termine inmersa en una polarización al estilo Evo Morales
en Bolivia, debido a las desigualdades, crisis y enorme presión social interna
que tiene el país.
Recordemos que
Bolivia y Paraguay son los únicos países a quienes la conquista de otros
mares llegó cabalgando, por su condición de países allende los mares, y por
ende, la transculturización del indígena Guaraní o del Quechua- Aymara, presenta
matices de resistencia muy particulares, pero más allá del orgullo cultural que
todo ello significa, hay que aceptar que sus respectivos administraciones de
poder históricamente los dejaron en el olvido.
De allí que
esta sea una oportunidad de oro para reivindicar el significado del vocablo
guaraní Paraguay, que quiere decir: «agua que viene del mar». Agua que viene de
un mar muy lejano, sin duda, hacia la cultura milenaria de nuestros antepasados.
Agua que bajo esta nueva modalidad, inserta al cristianismo dentro de la
política tradicional de llegar a la administración del poder. Agua que llega a
encontrarse con la tierra de los sin tierra, pero no sólo con el evangelio y la
prédica en la mano, sino con la prédica y la oportunidad de dar el ejemplo a
seguir.
Abril 21 de 2008
CUENTO CHINO
(A propósito de
Beijing 2008)
Como hace poco
el mandatario peruano Alan García Pérez anduvo visitando China, «voy a echarles
un cuento chino», a propósito de los próximos Juegos Olímpicos Beijing 2008. Por
cierto, Alan también visitó Japón, que no deja de ser un cuento chino para los
peruanos (materia de otro análisis). Es la tercera vez que el mandatario Inca
visita Beijing y con una postura contra el separatismo del Tibet y la
posibilidad de que Taiwán a través de referéndum se aparte o no de China.
Según reza el
cuento chino del primigenio Partido Aprista Peruano, éste se habría fundado en
1924 a la usanza del Partido Nacionalista Chino Kuo Min Tang (KMT). Es decir,
contra los comunistas de su época. De allí que Taiwán desde 1949 sea como el
agua con el aceite en su relación con Beijing en cuanto a manejo económico e
ideológico.
Pero usted dirá
entonces a qué se debe que ahora el mandatario peruano anda apoyando lo
que antes su partido rechazaba, al menos en la distancia del imperio asiático,
pues como se sabe, el Apra, a su vez, en la administración interna de su actual
gobierno mantiene su propio Taiwán contra los maoístas a ultranza, tales como:
Patria Roja ó Sendero Luminoso, que continúan asechando el sistema.
El cuento chino
es simple, existe la posibilidad de anexar uno de los mercados más grandes del
mundo que es el asiático-chino, con su millón trescientos míl habitantes, que no deja
de ser capitalista, a la emergente economía peruana «abanderada» con la firma del
Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
Esta
contradicción es típica de los mandatarios en la actualidad, ya que hasta los
que se manifiestan convictos y confesos pro-comunistas, no dejan de negociar con
el imperio americano en el trasfondo de sus administraciones económicas. Da la
impresión que es la forma actualizada de ser de derecha o de izquierda, es
decir, una forma más elástica, menos restrictiva a los preceptos que bloqueaban
por completo en otros tiempos, cualquier mínima relación con el enemigo. Ya no
es herejía estar posando a la derecha de «diosdiablo» Bush y al mismo tiempo
posar con «ángelucifer» Hu Jintao, pues a ciencia cierta, ambos son
capitalistas, sino revisemos los souvenirs de comidas rápidas americanas tipo
Mac Donalds, «made in China», hechos en China, que bombardean el estómago del
mundo diariamente, empezando con nuestros niños.
Sin embargo,
hay gente que está atizando la idea de una conspiración capitalista contra las
próximas Olimpiadas de Beijing 2008, debido a la pretendida exigencia de
soberanía Tibetana negada por el Partido Comunista Chino. Puntualmente se dice
que los americanos pretenden crear una nueva Kosovo en China. Pero también
existe la otra cara de la medalla, aún no olímpica, en la que los propios chinos
estarían hostigados de ver una «innovada oligarquía comunista», que parece
haberse olvidado de sus viejos principios solidarios para con sus derechos
laborales y sindicales venidos a menos en los últimos tiempos.
Lo cierto es
que no hay nada a la vista para un boicot radical a los juegos olímpicos como
los hubo en 1976, 1980 y 1984. La reciente perdida del poder del gobierno
«demo-progresista» de Taiwán, en la que no prosperó el referendo pro-ingreso a
la ONU de ese territorio, hace que Beijing mantenga sus dominios intactos. Al
menos, como suele decir el mandatario venezolano, «por ahora».
Marzo 27 de 2008
CUMBRE
DOMINICANA:
TRAMPOLÍN A
LA PAZ
(Dándole un rictus a
la guerra)
Éste 7 de marzo
de 2008 se anota en la historia un «Trampolín a la paz» en nuestro continente.
Contra todos los antecedentes acéfalos de las cumbres hemisféricas, el
espectador de a pie y de a cuatro ruedas recibió el impacto concreto del abrazo
reconciliador colombo-venezolano y de una estrechez de manos un tanto disforzada
por una de las partes, pero manos estrechadas al fin entre dos países hermanos:
Ecuador y Colombia.
«Trampolín a la
paz» por la premura en la que se suscitaron los acontecimientos y porque,
intentando darle una mirada relajada al tenso encuentro presidencial, se nos
vino a la mente aquel disparatado, pero sintonizado y popular programa
televisivo del siglo pasado peruano, denominado «Trampolín a la fama».
«Ferrando» no
podía ser otro que el presidente Chávez, simpático hasta para sus más enconados
detractores. Se robó el show al extremo que uno de los medios que más lo
adversa, Globovisión, terminó alabando su ponderada intervención. Claro, hay que
salvar las distancias entre Ferrando, un hombre de la farándula y llamado para
el humor, y el mandatario venezolano, un político al 100% y con un no menor
sentido del humor.
Ferrando en su
mejor momento, siempre tuvo su «Carbajal». Todos recordamos que cuando Leonidas
Carbajal fallece el programa presenta un vacío que Ferrando nunca encontró cómo
llenar. Pues en esta oportunidad nuestro Ferrando caribeño tuvo su «Carbajal» en
el presidente Correa. Un cholo criollo como solía describir Ferrando a su
entrañable aliado, al que se le notaron las fisuras carbajalescas cuando intentó
hacer suyo el discurso acusador del Ferrando que lo lanzó al rol protagónico de
actor principal de la cumbre. Alguien dirá que Carbajal era más ducho en
discursear cualquier temática o incluso palabreja que a su mentor se le ocurría
mencionar; y creo que no puedo dar por equivocado este criterio al evaluar a un
Correa que anduvo falto de labia, quizás por la tensión y por su estreno
protagónico en la cita presidencial. Pero el entremés terminó tal cual solía
terminar, pues como todos recordamos, siempre al final Ferrando terminaba
abrazando a su Carbajal, a veces despeinándolo de cariño, por más obligados y
mal conjugados parrafraseos que su pupilo hubiere mencionado.
«La Gringa
Inga» era un clásico personaje de acento anglosajón que en medio del criollismo
limeño que le rodeaba, siempre era motivo de atracción. La sola presencia de
Christina Kitchner en la cumbre hizo lo propio, aunque en esta ocasión con
acento argentino, incluso hasta en su discurso que como «La Gringa Inga» por lo
general solía particularizar su alocución para hablar de sus experiencias
propias, y su «yoismo» característico. Se le perdona todo porque fue el
preámbulo del día internacional de la mujer.
«Violeta
Ferreyros» no podía ser otra que Michelle Bachelet. Una mujer entrada en años y
en kilos, no sólo por peso físico, sino por peso experimental que datan de
tiempos del legendario Allende. Una vez más, como solía ocurrir con la original
Ferreyros, la chilena estuvo ponderada y esquiva a los piropos del Ferrando
caribeño que sólo tuvo ojos y oídos para la Gringa Inga.
«Tribilín»
siempre fue el más sencillo del grupo. Al que le bastaba reflejar sus dientes
para transmitir alegría, muchas veces, pese a su humilde extracción social. El
Tribilín de la Cumbre de Río, sin duda, fue el anfitrión Leonel Fernández, quien
en los momentos de mayor tensión mantuvo la sonrisa adecuada, que tiene mucho
que ver en diplomacía, con el temple y manejo adecuado de la situación. En este
caso, igual que el Tribilín original, pese a representar a uno de los países más
pobres de la región.
Evo Morales, el
mandatario altiplánico, en un tramo de la Cumbre hizo el papel de invitado a
cantar en el programa, con la única diferencia de que en esta oportunidad fue
Ferrando el que cantó. Dote que no tenía el original animador peruano. Claro,
como solía ocurrir con los provincianos en Trampolín a la Fama, este Ferrando
caribeño hizo de las suyas con Evo, su invitado a confirmar su discurso, junto a
un tal Quispe, aludido para el anecdotario de la cita caribeña.
Finalmente,
dónde ubicamos al polémico agresor cafetero, si ya agotamos los personajes de la
peña? La respuesta la tenemos en un personaje creado por uno de los rivales
humorísticos de Ferrando; nos referimos a Tulio Loza que creó al popular
«Piquichón», un zalamero, ayayero, «jala bola» en venezolano, de su eterno líder
«camotillo el tinterillo». Uribe fue el «Piquichón» de la Cumbre pues se vio
obligado finalmente a pasarle el pañuelo y limpiarle el flux (terno) y la
corbata, no a uno, sino a tres «camotillos tinterillos», que de un tiempo a esta
parte le dijeron de todo al paisa. Uno de ellos, hasta ahora no mencionado,
Ortega, que también entró en pleito extremo, pero que su intervención final fue
de lo más campechana y típica del compadrazgo cultural latinoamericano.
En el epílogo
de nuestra broma, alguien dijo alguna vez que el Perú había tenido presidentes
de todas las razas, más no credos, pues todos han sido católicos, al menos en
octubre; pero que a ciencia cierta faltaba una raza por estrenarse en el
sempiterno poder centralista costeño. Se refería a la raza negra, que está
acantonada en la costa peruana y pese a ello, nunca ha accedido un Barak Obama
Hussein a la máxima magistratura Inca. Será que nos hace falta alguien como
Ferrando que, con carisma para fanáticos y detractores, se atreva a entrar en la
política, y que a su estilo, como lo hizo el sambo, sea el aliado y animador de
los pobres.
Marzo 10, 2008.
ECUADOR,
COLOMBIA Y VENEZUELA EN JAQUE
Amarillo, azul
y rojo son los colores comunes que tienen las banderas de Ecuador, Colombia y
Venezuela, y vaya paradoja bolivariana, son los colores que están a puertas de
ser teñidos solo de rojo, debido a una conflagración bélica que ni el más osado
de los habitantes sudamericanos quiere en esta parte del mundo. La mecha la
encendió la injusticia imperante en el sistema social colombiano que engendró a
movimientos guerrilleros desde hace más de medio siglo. Todos los países
circundantes a Colombia han vivido expuestos a esa histórica mecha belicista,
hasta que la reciente madrugada del sábado primero de marzo se produce un fuego
inusitado en territorio ecuatoriano, en el que mediante una incursión no
autorizada por el Ecuador, el ejército colombiano da muerte a 18 combatientes de
las FARC, dentro de los cuales se encontraba Raúl Reyes, uno de sus líderes. De
este incidente se comenta lo siguiente:
1º La violación
de la soberanía nacional ecuatoriana se cometió, como bien lo denuncia su
presidente Rafael Correa, lo cual es inaceptable.
2º Cierta
justificación de «persecución en caliente» tomada por el gobierno colombiano, no
justifica la intervención bélica en territorio ecuatoriano, mucho menos sin la
anuencia de su gobierno, como también lo denuncian casi todos los países
iberoamericanos.
3º La evidencia
de que la base de las FARC no era móvil sino fija, le da un carácter permanente
a la presencia de estos elementos catalogados de «terroristas» en el plano
internacional, lo cual también deja en tela de juicio ciertos nexos entre las
FARC y el gobierno de Quito, al margen de la posterior data de computadoras que
intenta hacer lo propio, según revelaciones del gobierno colombiano, pero que
para efectos legales no pasan de ser virtuales.
De estos tres
comentarios queda claro que la Organización de Estados Americanos (OEA) debe de
condenar la actitud del gobierno colombiano, pero también debe deliberar el
carácter beligerante o no de las FARC, que últimamente se acercaban por primera
vez en la historia a una entrega pacífica unilateral de sus rehenes, en los que
la vida de Ingrid Betancourt y muchas familias más, observaban una luz de
esperanza en el túnel de un tiempo detenido en el absurdo de una lucha
fratricida.
Las expulsiones
diplomáticas de Quito y Caracas (en solidaridad con Ecuador). La condena a la
administración del Presidente Uribe, catalogado de mentiroso por el mandatario
ecuatoriano y de asesino por el mandatario venezolano; así como las
movilizaciones de los ejércitos respectivos a la zona de frontera con el país
neogranadino, le dan un carácter de guerra a este incidente, al cual se suma
otro país fronterizo con Colombia, como lo es Nicaragua, que en la voz de su
presidente Daniel Ortega, calificó como una «provocación total» para matar no
sólo al líder de las FARC sino al proceso de paz que se venía gestando.
Lo cierto es
que está abierta la posibilidad de una carrera armamentista en torno a este
panorama que conspiraría contra la Comunidad Andina de Naciones, el ALBA, las
relaciones comerciales entre Venezuela y Colombia, el reciente TLC peruano y el
probable de Colombia, así como contra el MERCOSUR y cualquier otro intento de
agrupar naciones en torno a la paz y el progreso.
Otros países
como Perú, muestran mayor cautela ante el caso que tiene mucho que ver con las
guerrillas existentes en las entrañas Incas. No se puede permitir la incursión
extranjera en territorio patrio, explica García Pérez, pero tampoco se le puede
dar libertades para operar a elementos subversivos en nuestros países, afirmó
recientemente. A propósito de esto, se informa de la existencia de algunos
elementos acusados de «terroristas» en Lima, que estarían buscando sabotear la
cumbre que se realizará próximamente en esa ciudad entre Europa, América Latina
y el Caribe. Brasil y Panamá, los otros dos países fronterizos con Colombia,
abogan por una salida negociada al conflicto.
A manera de
epílogo, en el caso peruano, sin entrar en el campo de las aseveraciones a
priori, sobre la existencia de nexos con el terrorismo en las entrañas de
nuestros países, tampoco se puede llegar al extremo de acusar so pretexto de
terroristas a ciudadanos de a pie que en el fondo de sus estómagos no cuentan
con el adecuado pan de cada día para su supervivencia en este mundo, y que ven
en sus propias narices, detrás de las vitrinas de hoteles cinco estrellas,
reuniones de placer a gran escala que no contribuyen directamente con sus
flageladas existencias. De modo que, generalizar en este tipo de problemas
sociales, por más bélicos que sean, resulta alejado de la realidad, si no se
condena al mismo tiempo el abuso del poder económico externo que muchas veces
negocia a espaldas del pueblo, los intereses e ingresos reales de los que menos
tienen, haciéndoles pagar, incluso, lo que no deben.
Marzo, 2008
¿CÓMO ESTÁ LA
RADIO EN EL PERÚ?
Frecuentemente
nos preguntan ¿cómo está la radio en el Perú? Para tener una idea más exacta de
cómo está realmente uno de los medios que, como reza su mejor slogan
publicitario, «está más cerca de la gente», acudimos a la pluma de César
Hildebrandt, quien nos decribe, con su característico estilo claro y directo, la
realidad auditiva que diariamente penetra en el intelecto cultural de los
peruanos de los últimos tiempos.
RADIOTERAPIA
Si algo
extraño de España –aparte de sus diarios, sus museos y sus librerías– son sus
radios. Casi era un requisito ser inteligente para estar en ellas. Al revés que
en la tele, donde era inexorable ser un imbécil para ser estelar.
Radios las
había –las hay– de todos los matices y los más variados pelajes, pero todas
reflejaban salud verbal, criterio, agudeza para la glosa y la pregunta,
beligerancia de alto vuelo.
Aquí es un
martirio escuchar radio. Te puede volver loco subir y bajar por ese dial
tugurizado donde la imbecilidad compite con el retardo mental y todo termina en
un empate por goleada.
Aquí
cualquiera está en la radio. El requisito es tener un aparato de fonación en
relativo buen estado. Aquí lo que se requiere es de laringe. Lo demás –o sea la
preparación, el talento, la amenidad– no se toma en cuenta.
El otro día
íbamos a la playa y alguien en “Solarmonía”, la llamada radio cultural,
entrevistaba al magnífico escritor Enrique Congrains.
Era una
señora a quien no pude reconocer. Era una señora que no tenía la menor idea de
la obra de Enrique Congrains, de la vida de Enrique Congrains, de las mujeres de
Enrique Congrains, de las ideas o de las manías de Enrique Congrains, del estilo
literario de Enrique Congrains y hasta de cómo se pronuncia el apellido
Congrains. Pero entrevistaba a Enrique Congrains sueltísima de huesos (aunque no
tanto de lengua). Y lo hacía en “la radio cultural del Perú”. Y lo hacía con el
desenfado de quien no tiene ninguna reputación que cuidar.
En esa misma
frecuencia, todos los días, al mediodía, un joven valor descerebrado nos propone
el suplicio de su fabla salvaje. Y digo salvaje porque por ella no deben de
haber pasado libros, asfaltos, aeropuertos, jefes de práctica, trípticos, noches
de adrenalina, días de vino y rosas, Sofocleto siquiera, Vargas Vicuña por lo
menos, ¿Castro Arenas? Nada. Detrás de ese cotorreo está el eco que sólo una
aula vacía puede devolver. A esa hora desfilan promotores culturales, artistas
plásticos, barítonos, escritores y algunos alucinados. Todos deben salir de esa
cabina con la misma impresión: la de haber estado en una candid camera,
sometidos a una trampa perversa que los obligó a escuchar (y responder)
preguntas como esta:
Dicen que un
tal Branny Zavala, que es el mismísimo Zavalita pero leído por Baruch Ivcher, ha
impuesto el estilo del valetodo radial. Puede ser. Pero la verdad es que la
radio peruana viene siendo hecha por fronterizos desde hace buen tiempo.
Claro que
hay excepciones. Allí están “Mi novela favorita”, como programa, y Raúl Vargas o
Augusto Álvarez Rodrich, como personajes. Pero “Mi novela favorita” es una gota
en una catarata de programas dedicados a hablar de próstatas inflamadas,
secreciones malolientes, tíos manoseadores –que en esas mugres se ha convertido
RPP– y hasta Vargas y Álvarez Rodrich (o María Luisa del Río) parecen a veces
aquejados de medianía, cansados de navegar en contra de la catarata.
Es que,
claro, si basta con ser tuerto para qué abrir los dos ojos. Y si al otro lado
está un señor de apellido chino que también trabaja en el Congreso y que sólo
dice lugares comunes, para qué informarse mejor.
Aunque la
verdad es que la mediocridad más absoluta no la tiene RPP en la competencia sino
en su propio equipo. Se llama Ariel Segal, tiene un acento como que viene de La
Guaira y sólo dice lo que a la embajada norteamericana y al jefe del Mossad en
Lima les gusta oír: o sea que Hamas es perversa porque lanza cohetes, Israel se
contiene porque si quisiera arrasaría, los palestinos son unos revoltosos
muertos de hambre, sólo Siria quiere controlar el Líbano, Fatah no puede
disciplinar a “los extremistas”, Olmert es un estadista serenísimo, Sharon fue
una gran figura y –ah, se me olvidaba– Hugo Chávez e Irán tienen relaciones
culposas y, además, carnales. Dice cosas como esas y cree estar educando a la
pobre gente que rocía con su paporreta de dictado global.
Y esa es la
radio más importante del país.
Con Segal de
comentarista internacional y Raffo de habitual panelista.
Cada día
estoy más convencido de que embrutecer al soberano es parte de la agenda secreta
del FMI. Porque diez minutos con Segal y ya estás listo para irte a Bagdad “a
pelear por Occidente y sus valores eternos”. Cómo será este Segal que prefiero a
su medio tocayo Erich Segal, el de esa novela huachafienta titulada “Love Story”.
(César
Hildebrandt escribe actualmente como columnista del Diario La Primera)
Enero, 2008
2D: EL DÍA
MÁS CERCANO AL SOCIALISMO
Este 02 de
diciembre de 2007 quedará para la historia como el día más cercano al socialismo
en Venezuela. Aunque el régimen del comandante Chávez se proclama «rumbo al
socialismo», faltaba coronar el triunfo electoral a través de la reforma
constitucional planteada por el propio mandatario venezolano, para hacer más
viable el camino.
La gran
pregunta que queda en el escenario político de esta parte del Caribe, como
vitrina de ejemplo para el mundo, es ¿qué tan cerca estuvimos (y aún estamos),
de convertir a Venezuela en un país socialista?
Los resultados
electorales nos dan una diferencia de 1,41% a 2,11% entre la opción ganadora
«NO» que impide que se materialice la reforma constitucional y la opción «SI»
que auspiciaba la misma. Lo cual indica que estuvimos a punto de aprobar la
reforma y por consiguiente, que los cortos márgenes existentes nos deben invitar
a la reflexión y al diálogo entre las partes confrontadas.
Aunque leer
esta invitación a la reflexión y al diálogo suene repetitivo, es la única
variable que le falta a la política venezolana. La última vez que se logró
reunir a la oposición y el gobierno, fue de la mano del tristemente célebre
César Gaviria, en su calidad, en ese momento, de Secretario General de la OEA.
Todo en el marco del tan polémico «referéndum revocatorio». Después de aquello
resultó poco menos que imposible todo intento de unión y diálogo en aras de una
salida armónica a la encrucijada política en la que se encuentra el país desde
hace casi una década.
Sin embargo,
este último 2D, marcó un pico de botella que algunos agoreros lo daban por
catastrófico, y hoy que observamos el acalorado domingo de referéndum desde la
tranquilidad del lunes, nos damos cuenta de algunas formas que antes resultaban
imperceptibles para el análisis de las posibilidades de subsistencia democrática
entre los bandos que se adversan. Observamos algunos destellos de convivencia
pacífica en medio de la divergencia. Gente que pese a tener las armas a su
disposición para hacer lo que le plazca en materia electoral, tiene el coraje
suficiente para aceptar y convertir su derrota en estratégica y continuar dando
la batalla en el marco de las ideas.
En un mundo en
el que las revoluciones en un principio no muy lejano, devenían de la
manufactura, en Venezuela se lucha, como alguna vez nos lo explicaba el Mentor
Ideológico del Movimiento V República, Dr. Núñez Tenorio (Q.E.P.D.), por una
revolución que devenga de la «mente-factura». Es decir, la revolución de las
ideas.
En medio de ese
camino nos encontramos, casi todos madrugados tras la tensa espera de los
resultados electorales, observando aún el domingo en el que casi fuimos
socialistas.
Diciembre, 2007
EL REGRESO
DEL DRAGÓN II
(La saga
continúa...)
En pleno centro
de Lima, en medio de una ligera garúa de invierno, advertí la tradicional calle
“kapón” con sus negocios y restaurantes al estilo oriental de una de las más
grandes colonias de emigrantes japoneses en América Latina. Me dirigía a hablar,
en aquel tiempo, con un viejo editor de una revista nipona en el Perú. Dentro de
la plática sobre su medio informativo, mencioné el por qué tenuemente formaba
parte de la noticia la probable candidatura de un descendiente japonés de
apellido Fujimori y de profesión ingeniero. Me dijo con su clásica mirada
rasgada, que era lo menos que ellos podían aspirar por la integridad de su
colonia: “Tenemos tanta paz en nuestras familias que no nos hace falta que nadie
venda la idea de que nos representa. Cuando todo vaya bien, todos estarán con él
y con nosotros, en caso contrario, nos darán la espalda. Creo que no nos hace
falta la política a los nikkey en el Perú (hijos de japoneses nacidos en el
Perú)”.
Obviamente, no
se equivocó nuestro viejo amigo editor, pues desde la llegada al poder del
ingeniero Fujimori, la historia y la imagen que se tiene de los japoneses en el
Perú cambió radicalmente. Claro, para algunos el CAMBIO fue positivo,
especialmente en el 90. Para otros, simplemente fue un cambio inevitable. En la
actualidad, los japoneses son elementos que no dejan de ser positivos
profesionalmente dentro de la sociedad peruana, pero conservan el antecedente de
tener el estereotipo de saber tanto que pueden ser capaces de hacer cualquier
cosa a tus espaldas y ser tu el último en enterarte. Algo así como el gobierno
fujimorista, que tras largos diez años de estar en el poder, muchos fuimos los
últimos en enterarnos de los chantajes y actos de corrupción que a diestra y
siniestra se suscitaron en pleno palacio de gobierno. Ni hablar de las
ejecutorias a mansalva del afamado Grupo Colina y el caso de la Cantuta, que
durante todo el período gubernativo fujimorista fue encubierto hasta con una
suspicaz sonrisa en sus declaraciones por parte del ex-mandatario.
Es decir,
cuando se refleje la historia de los japoneses en el Perú, a no dudar que habrá
que dividirla en dos partes: antes y después de Fujimori. Antes, reflejando el
21 de agosto de 1873 como fecha clave en la que se firma en el Japón el Tratado
de Paz, Amistad, Comercio y Navegación entre la República del Perú y el Imperio
del Japón. En él se estableció la posibilidad de que los japoneses pudieran
viajar al Perú. El Perú se convirtió así en el primer país con el que Japón
estableció relaciones diplomáticas en América Latina. Más adelante en la
historia hallamos el 3 de abril de 1899 fecha en la que llegan al puerto del
Callao los primeros 790 inmigrantes japoneses a bordo del barco Sakura Maru. La
mayoría eran agricultores que tenían por destino las grandes haciendas
azucareras ubicadas en la costa peruana. La totalidad de viajeros eran varones,
quienes zarparon del puerto de Yokohama el 7 de febrero de 1899.
Y así
sucesivamente hasta llegar al momento en el que uno de los descendientes de
aquella migración llegara a ocupar la Presidencia Inca en las postrimerías del
siglo XX. De allí para adelante nace un nuevo tiempo en el que esa actitud
pasiva que siempre se mantuvo al margen de los dimes y diretes de la política
peruana, pasó a formar parte de la cultura nikkey. En medio de ese nacimiento,
como lo advertíamos al principio, llegamos al contrapunteo político planteado en
el Perú de hoy, en el que formalmente Fujimori será enjuiciado, tras su periplo
chileno-japonés en situación de prófugo de la justicia peruana, por una serie de
acusaciones que llegan al extremo de culparlo por asesinatos a mansalva,
ajusticiamientos y actos de corrupción con cámara escondida incluida para el
chantaje de su círculo gubernativo.
Pero, el
contrapunteo se hace más evidente cuando observamos el momento histórico que lo
juzga. Se trata de la administración del Dr. Alan García Pérez, quien gobernó
también el Perú de 1985 a 1990, y luego, se exiló en la embajada de Colombia
(1992), acusando al entonces gobierno de Fujimori de "perseguirlo políticamente"
y de haberlo "sentenciado a muerte", siendo declarado años después "reo
contumaz". Los que conocemos esta tristemente célebre historia, sabemos que Alan
García quedó liberado de los supuestos delitos, entre ellos coincidentemente los
de crímenes de lesa humanidad y corrupción, por haber prescrito. Alan García
retornó al Perú en el 2000, luego de la caída de Fujimori, y se presentó en las
elecciones generales del 2001, perdiendo, en segunda vuelta, por estrecho margen
ante Alejandro Toledo, quien gobernó entre el 2001 y el 2006; para finalmente
hace poco más de un año, en una jugada ajedrecistica, aparecer en la arena
política ante los casi presidenciables Ollanta Humala y Lourdes Flores Nano y
arrebatarles el poder que hoy descansa en sus manos.
La principal
encrucijada que refleja este contrapunteo político que todavía forma parte del
comentario Inca, es que ante la evidente posibilidad que tuvo la representación
radical, que algunos la prefiguran de izquierda revolucionaria bajo la
candidatura de Ollanta Humala en el último proceso electoral hacia la
Presidencia de la República peruana; era menos estratégico llegar a la segunda
vuelta electoral para la conservadora derecha peruana con la polarización en la
disputa del poder entre Lourdes Flores Nano y Ollanta Humala. Las huestes
apristas radicales, difícilmente entregarían su voto a la derecha, más aún, si
en algunos tramos de la contienda electoral el comandante hizo saber su
identificación hayista. Es decir, había que apostar por una polarización
diferente en los tramos finales de aquella elección. De allí, el mínimo margen
con el que pasa a la segunda vuelta electoral el Dr. García Pérez. Lo que
aseguraba ese pase, era que la derecha que quedaba al margen de la disputa final
por el poder, jamás votaría por las huestes humalistas, y que el renovado Alan
García del siglo XXI había dado suficientes muestras de confiabilidad a los
eternos dueños del Perú que tanto denunció en el siglo pasado.
Así llegamos,
repito, al momento actual, en el que una vez más las calles del centro de las
ciudad limeña, y en especial su clásica calle “kapón” en la que conviven los
paisanos de Fujimori, espectan con sumo cuidado las muestras de respaldo y de
repudio que causan el retorno a territorio Inca, de un paisano que no le ha sido
nada fiel a la gran reputación metódica y humanista que suelen reflejar los
japoneses en el mundo. Parece repetirse un poco la historia del que lidera el
país en este momento. Aunque su retorno fue más tranquilo, pues García Pérez
había quedado liberado judicialmente para incluso lanzar su candidatura
presidencial, de todos modos no deja de ser similar la figura del caso Fujimori,
que puede tener como carta bajo la manga la derecha peruana en caso de que se
asomen una vez más elementos radicales con tendencia Castro-comunista a tener
chance de poder político en la tierra de los Incas. No les extrañe entonces que
la historia se repita.
Pero vayamos
finalmente a lo que opinan en la actualidad amigos de auténticas raíces
japonesas asentadas en Latinoamérica. Dicen, entre otras cosas, sin mayor
escrúpulo, que “aún le queda una alternativa honorable al señor Fujimori en el
Perú: la del HARAKIRI (en japonés, abrirse el vientre), práctica japonesa de
suicidio ritual por destripamiento”. Agregan que: “originalmente sólo lo hacían
los nobles, pero más tarde en la historia nipona fue adoptada por todas las
clases sociales del Imperio. El término también se utiliza para designar
cualquier suicidio cometido en aras del honor personal. El harakiri tiene sus
orígenes en el Japón feudal, cuando lo practicaban los samurai, o nobles
guerreros, para eludir el deshonor de caer capturados por sus enemigos. Más
tarde se convirtió de hecho en un método indirecto de ejecución, según el cual,
cualquier noble que recibía un mensaje del micado, por el que se le comunicaba
que su muerte resultaba esencial para el bien del imperio, se hacía el
harakiri”.
Nuestros amigos
japoneses que ven ofendido su honor manifiestan que por el bien de los Nikkey en
el Perú y Latinoamérica, de ser sentenciado culpable el señor Fujimori, debe
hacer honor a sus raíces milenarias asiáticas. Entre dientes murmuran "Ryouyaku
kuchi ni nigashi", es decir: "La verdad es amarga, y la mentira dulce". Pero no
falta otro que agrega: "Nana korobi yaoki" "Siete caídas, ocho alzas". Y
nos explica que a pesar de fracasar siete veces, siempre queda un octavo
intento. No todo está perdido para Fujimori.
Septiembre, 2007.
P.D. El
harakiri como forma de suicidio obligatorio quedó abolido en el Japón en 1868.
VULNERABILIDAD SOCIAL PERUANA: POLÍTICA DE ESTADO
No es casualidad
que sean ciudadanos que viven en la pobreza los más afectados por la tragedia
del terremoto del pasado 15 de agosto en el sur peruano. Los 503 seres humanos
fallecidos, más de mil heridos y 35 mil viviendas destruidas, son sobre todos
los calificativos, más que damnificados, seres humanos. Seres que comparten el
pan de cada día con las grandes mayorías de ciudadanos peruanos de a pie que
viven en las mismas condiciones de pobreza desde hace muchos lustros, incluso en
el Centro de Lima.
Una rápida
observación al tipo de viviendas que el movimiento telúrico en grado 7,9 en la
escala de Richter destrozó, nos indica que pertenecen a construcciones en su
mayoría de adobe o QUINCHA* y con una antigüedad superior a los 20 o 30 años. En
los diversos terremotos ocurridos en el Perú, las viviendas de adobe han
demostrado tener un mal comportamiento, colapsando en forma muy rápida, incluso
ante los sismos moderados, lo que generalmente provoca la muerte de sus
ocupantes y grandes pérdidas económicas.
De modo que, debe
ser política de estado para el Perú ir en contra de esta vulnerabilidad social
en la que se encuentran la mayoría de los peruanos, ya que no es exagerado
decir que gran parte de las edificaciones del territorio peruano, se encuentran
en las mismas condiciones urbanas. Pero esta vulnerabilidad social no se
circunscribe sólo a la parte física en la que se encuentra ubicado el aposento
familiar, sino también al entorno, por lo general desasistido por los gobiernos
de turno, en materia a que la población tenga la capacidad de recuperarse frente
a un desastre natural como el recientemente vivido principalmente en Ica, Pisco
y Chincha.
¿Y por qué estar
preparado para este tipo de acontecimientos? En primer lugar, porque el
encuentro entre estas dos placas tectónicas -la Continental y la de Nazca- que
se encuentran en tensión permanente, son factor ineludible y natural que
producen los sismos recurrentemente en el Perú, y que por lo general tienen como
epicentro el Oceáno Pacífico. El estado peruano, en consecuencia, no puede tapar
el sol con un dedo, ante un hecho ineludible que tiene que ver con la realidad
geológica natural de esta parte del continente americano. Donde Chile y Ecuador
comparten el apremio.
El estado debe
prevenir en materia de orden territorial, arquitectura y asentamientos
poblacionales este tipo de tragedias. Debe ser un ente organizador de su cuerpo
que es el territorio peruano. No puede ser posible que en plena tragedia muchos
hombres de gobierno recién estén conociendo la existencia de una arquitectura
precaria, casi inhabitable, expuesta a una muerte anunciada desde tiempos
electorales donde lo que importaba era el voto.
Ya escribíamos
antes en: UN PERÚ LLAMADO LIMA (veinte años después), en ésta misma columna, que
hay «una variedad gastronómica callejera que creció al ritmo de la migración del
campo a la ciudad, sin mayor control y garantías saludables que la necesidad de
ganarse el sustento del día en la codiciada capital peruana». Pero, este
aspecto, pese a ello, es saludable si lo comparamos con los emporios
empresariales como el Centro Lima, que en áreas sumamente pequeñas y
subterráneas, diariamente maniobran combustible y gases inflamables a gran
escala, a expensas de una chispa que active la pólvora de la desgracia. Es el
Estado peruano, una vez más, el llamado a evitar este tipo de tragedias, con una
adecuada regulación de cuáles deben ser las condiciones y áreas industriales que
debe tener determinado tipo de empresa.
Así advertimos,
volviendo a la tragedia que nos conmueve, que «Los inmuebles de adobe y quincha
que están a punto de derrumbarse en el Cercado de Lima son “prácticamente
irrecuperables” en opinión del decano del Colegio de Ingenieros de Lima, Javier
Piqué del Pozo».
Explica que ni la
humedad propia del invierno ni la garúa ocasiona los derrumbes de viviendas que
se han visto recientemente en el Cercado, sino las filtraciones provocadas por
las deficientes conexiones de agua y desagüe, lo que va remojando el adobe hasta
desmoronarse.
A eso se suma que
las paredes hechas de quincha se agrietan con cualquier sismo, permitiendo así
el ingreso de bichos como polillas que se comen el material. "Esto, a la larga,
ocasiona su caída".
El decano de los
ingenieros recalca que valdría la pena que las autoridades organicen a los
moradores de estos inmuebles, a fin de que se inscriban en programas de vivienda
tipo «Techo propio», que son una magnífica alternativa para resolver el problema
de quienes viven hacinados y en riesgo permanente en estas casas que son
inhabitables.
Finalmente, un
último dato: de acuerdo a cifras de Defensa Civil, existirían más de 12 mil
casonas en Lima que se encuentran en peligro de colapsar por la humedad, lo
cual, sumado al paso de los años, convierte a dichas viviendas en verdaderas
“bombas de tiempo”. A Dios gracias Lima sólo tembló, ya que el hacinamiento es
mayor en la capital peruana que los registrados en las zonas afectadas.
Agosto 2007
PD. * La quincha
es un sistema constructivo que emplea, fundamentalmente, madera y caña o carrizo
formando un entramado sismorresistente que se reviste con barro y yeso,
empleándose en muros y cubiertas.
LA FINAL
SOÑADA
Llegamos al final
de la Copa América Venezuela 2007 y se repite el histórico duelo Brasil y
Argentina de la Copa Perú 2004. El mismo favoritismo que tuvo Argentina previo
al encuentro andino, lo tenemos a la vista ahora en el caribe. Sólo sobreviven
de aquella copa incaica, en la albiceleste: Roberto Abbondanzieri, Roberto
Ayala, Grabriel Heinze, Javier Zanetti, Javier Mascherano, Carlos Téves; en el
scratch brasilero: Juan, Diego, Julio César Maicon, Julio César Baptista y
Vagner "Love". Son grandes ausentes argentinos: Sorin, Saviola, Lucho Gonzáles,
D'Alessandro, "El Kily González que fueron titulares de Vielsa. Y por Brasil:
Adriano, Luisao, Kleberson, el portero Julio César, entre otros, en aquél
entonces bajo la dirección de Carlos Alberto Parreira.
Si nos dejamos
llevar por los nombres, en efecto, hay grandes ausentes en ambos bandos, pero
los convocados por el "Coco" Basile, a no dudar, superan en jerarquía
futbolística a los llamados a disputar esta copa por Carlos Dunga. Incluso, se
puede inferir, antes de realizada la final, que esta Argentina es más compacta
que la que anduvo en la Copa del Mundo Alemania 2006 bajo la dirección técnica
de Pekerman, y mucho más experimentada que la que triunfó invicta en los juegos
olímpicos de Atenas 2004 con la conducción de Marcelo Vielsa.
Claro, Brasil no
trae entre sus filas aparte de la experiencia de jugadores consagrados como
Adriano, a fueras de serie como Kaká o Ronaldiño, tampoco a revelaciones
juveniles que prefirieron ir al mundial de Canadá 2007, como Alexander Pato o
Renato (por cierto eliminados por España); mientras que Argentina si apela a la
experiencia con Sebastián Verón, Javier Zanetti, el propio Roberto Ayala y
Crespo, entre otros, y apuesta por la revelación juvenil de Leonel Messi, que
apunta, sin duda, a convertirse en el mejor jugador de la Copa y por qué no del
mundo.
Sin embargo,
estos duelos tienen un ingrediente aparte que escapa a cualquier convocatoria de
jugadores consagrados que en el papel lo deberían tener todo crónicamente
ganado. Sino recordemos la excelente generación de estrellas brasileras que con
Falcao, Zico y Sócrates y el para muchos mejor equipo brasilero de todos los
tiempos, no pudo en el Mundial de España 82 frente a una escuadra Italiana que
con Rossi a la cabeza se llevó el triunfo y el pase a la final que le disputó y
ganó a la no menos poderosa Alemania.
Bueno, para
imaginar un poco el panorama de esta gran final sudamericana no hace falta, en
suma, irnos muy lejos, sólo remitirnos a la final anterior disputada en tierras
incaicas, e imaginar que los "adrianos" brasileros serán la peor pesadilla de la
cual tendrán que despertar durante los 90 minutos de juego los favoritos
argentinos, si quieren realmente ser los campeones de América. Tienen con qué, y
Venezuela les pone la fiesta.
Gracias al
Metropolitano de Mérida, al Pueblo Nuevo de San Cristóbal y al Metropolitano de
Barquisimeto, por la atención prestada al equipo periodístico de JCRADIOTV, que
acompañó a Perú y Venezuela en esta mini copa del mundo, y gracias a Venezuela
por ofrecernos, una vez más, la final soñada.
Julio, 2007
EL PERÚ
LLAMADO LIMA
(Veinte años
después)
Hace casi veinte
años anduvimos detrás de la ilusión de un medio de comunicación moderno que
acortara las distancias en la gran Lima. Se marcaba la aparición en la escena
política de Alan García Pérez y su meta modernista con la retórica construcción
del tren eléctrico. Digo retórica, porque da dolor pasar por las inmediaciones
que circundan a la Lima de antaño y ver grandes plataformas de cemento, con
arbustos crecidos a su alrededor, cual elefantes blancos, que sólo sirven para
pegar afiches municipales o propagandas comerciales.
Para aliviar
nuestro dolor nos fuimos al cono sur, hacia Villa María del Triunfo, y
observamos la parte servible de esta gigantesca obra. Apreciamos (como podemos
espectar en la vista superior) la utilidad de la misma para esta parte de la
ciudad, y lo mucho que se perdió al no construirse en su totalidad esta especie
de Metro aéreo limeño.
No es de extrañar
entonces, el ajustado tráfico que hizo más grande nuestro dolor de llegar a
tiempo al sepelio de nuestra amada madre, la tarde aquella en la que abordamos
Lima y en la que el dolor, como diría Vallejo, fue el dolor dos veces. O la otra cita familiar en la
que decidimos atravesar el centro limeño, por el histórico Parque Universitario
incrustado de pequeños autos "tico" de manufactura coreana y las famosas
«combis
de la muerte», también asiáticos, como los recuerdos fujimontesinistas que aún
rondan las mentes limeñas. Una Lima apresurada por el encarecimiento del
combustible que no permite colas de vehículos encendidos, sino apagados a drede
por conductores y taxistas que saben que en ellas se juegan el pan de cada día.
Apresurada también la competencia por ganarse pasajeros en la vía acelerada,
porque no hay etanol a la vista que detenga el encarecimiento del petróleo.
«Un hombre pasa
con el pan al hombro», pareciera escucharse por las calles grises de la
inveterada Lima, pues el invierno comienza a nublar el panorama haciendo real
aquella nube gris que alumbra los caminos capitalinos, como en el recordado vals
limeño. Y el pan al hombro, ahora es más concreto, pues el desborde popular del
que escribía Mattos Mar, el sociólogo, llegó para apoderarse de la capital
limeña, con todas sus buenas y malas costumbres: chicharrones, cancha, papas
rellenas al paso, chullos, mantas, hasta exóticos huevos de codorniz, visten y alimentan a los
peatones de la entrañable capital peruana. Antes, hace casi dos décadas, estos
panoramas correspondían a nuestros viajes al interior de la república peruana.
Ahora, comparten y contrapuntean la tradición de los picarones, anticuchos y
cebiches costeños al paso. Es decir, una variedad gastronómica callejera que
creció al ritmo de la migración del campo a la ciudad, sin mayor control y
garantías saludables que la necesidad de ganarse el sustento del día en la
codiciada capital peruana.
Pero no todo es
improvisado en materia gastronómica, por el contrario, ahora no sólo hay
excelentes restaurantes, sino un creciente campo profesional que invierte en
academias, institutos y escuelas para chefs que viajan por los mejores hoteles
del mundo. Recorrer algunas avenidas de la
gran Lima en horas del medio día, es tener el placer de degustar algún plato
típico peruano, como pasapalo, totalmente gratis, de las prácticas culinarias
que realizan los estudiantes de estos institutos gastronómicos. Me atrevo a
decir, a propósito de relatarles estos entremeses culinarios, que a no dudar, Lima se ha
convertido en la capital gastronómica de América.
Pero esta Lima
del nuevo milenio todavía coquetea con el ayer. «La hora del lonchecito», es
todo un culto a lo vivido. Amas de casa, comerciantes, taxistas, sintonizan una
hora radial dedicada a resucitar, en muchos casos, a los ídolos de antaño, como
Los Iracundos, Nino Bravo, Rabito, los Pasteles Verdes, etc. Y lo más
trascendente, por primera vez nuestro entrañable Perú acepta a su vez, de manera
categórica, su folklore y los diferentes ritmos tropicalandinos del campo en la
ciudad, mejor conocidos como ritmos "chicha". Uno de los protagonistas de este
desborde popular, que nació en Huancayo, Chupaca, y que se atrevió a conquistar
el Perú llamado Lima, es sin duda Julio Edmundo Simeón Salguerón, conocido
internacionalmente como Chapulín El Dulce, con su grupo Los Shapis,
recientemente propuesto para ser declarado patrimonio cultural de la música
chicha en el Perú.
Dicen que la voz
del pueblo es la voz de Dios, y a no dudar que algunas voces se tienen que
callar para siempre para recién entonces ser reconocidos como aportes culturales
y nuevos estereotipos de alegría y de tristeza del nuevo milenio. Una
prueba dramática del amor ganado en los limeños por estos cultores del arte
tropicalandino, la tuvimos a la vista con la reciente tragedía del Grupo Néctar
en Buenos Aires, Argentina, y la no menos trágica desaparición de «la muñequita»
Sally, reina de la música folklórica peruana.
Todos estos
nuevos estereotipos culturales vienen combinados, como no podía ser de otra
manera, del crecimiento comercial de la pequeña y mediana empresa, a grandes
comercios y fábricas que hacen, por ejemplo, del emporio de Gamarra, un centro
manufacturero textil de proyección internacional. Otros puntos comerciales que
tienen como protagonistas a los hombres de a pie, son los nuevos polvos azules
de la Av. Grau, y el tan mentado «Hueco» del Parque Universitario. Mención
aparte del crecimiento empresarial a gran escala de tiendas Metro y las
múltiples franquicias internacionales que hacen que Lima no tenga nada que
envidiarle a panoramas americanos o europeos, pues hasta el frío invierno a
europeizado más el ambiente limeño.
A manera de
epílogo, esta Lima de hoy aún carga en sus espaldas el futuro diferente alguna
vez avizorado y proclamado por el actual mandatario peruano como un reto por
lograrse en este nuevo milenio, quizás por ello, también fuimos testigos del
desalojo del Mercado de Santa Anita de un cúmulo de vendedores ambulantes o
buhoneros, catalogados de invasores por parte del Ministro del Interior Luis
Alva Castro y la Policía Nacional peruana. No podemos pretender hallar un Perú
al margen del dolor del mundo, pues como diría el vate de Santiago de Chuco, «el
dolor crece a cada rato», crece en cada «taxi cholo», colectivo, microbús o
carrito por puesto que recorre Lima, y te da con su tristeza en la cabeza, a
través de una melodía cantada por un niño, o unos caramelitos ofrecidos por un
hombre que sigue siendo niño. Pero también te da con unos vidrios, lunas y rejas
de los taxis bien asegurados, que de alguna forma evitan que el hampa se
desborde en plena vía y despierte en ti la otra cara de la Lima no contada.
Mayo, 2007.
ENTRE LA ISLA
Y TIERRA FIRME HAY UN MAR QUE NOS SEPARA
Se viene la Copa
América y hay algunos viajeros que ponen en duda su visita a tierras llaneras
por aquel paralelismo político que últimamente le dan a Venezuela con Cuba y el
tan mentado contrapunteo antiimperialista.
«Hay una
diferencia primera entre Venezuela y la isla. En Cuba no hubo tiempo de
preguntarse hacia dónde iba el país. Al comenzar el tercer año ya había ocurrido
la invasión de Bahía de Cochinos, y el propio Castro había proclamado su fe
socialista. Ya, el primer año del gobierno, los fusilamientos despertaron
inquietud en el mundo. La reforma agraria racial se aplicó en el primer
trimestre de 1959, la reforma urbana en 1960. Al octavo mes, a Hubert Matos lo
mandaban a prisión por enviarle una carta privada a Fidel, expresando su
desacuerdo con el rumbo socialista de la revolución.
Para ese
entonces, figuras destacadas habían viajado a otros países para incorporarse a
la guerrilla. Con el pretexto de la lucha antiimperialista, las empresas
anglosajonas habían sido nacionalizadas, igual que las de servicio público. Y,
prácticamente, el primer año, excepto las pequeñas empresas, todo los sectores
industriales estaban en manos del Estado. Castro se acercaba a la Unión
Soviética. En el exilio se preparaba la invasión. Para el cuarto año, Rusia
colocó cohetes nucleares en Cuba, lo que provocó la mayor crisis mundial, el
momento en que tanto Rusia como Estados Unidos, por poco pasan de la Guerra Fría
.
Para el octavo
año de la revolución cubana, el Ché Guevara había recorrido medio mundo, muerto
en Bolivia, y ya las guerrillas cubanas habían sido derrotadas país tras país».
(*)
Ha transcurrido
el mismo período gubernativo aquí en tierras bolivarianas (8 años) y hay
situaciones comunes, pero el paralelismo no puede ser extremo. Es cierto que el
Estado es cada vez más poderoso y que la libertad de prensa opositora al régimen
está amenazada, pero es evidente que aún hay espacios libres para la acción
política. Aún no hay una fuga masiva de venezolanos al exterior, pese a que se
registra un buen número de venezolanos pidiendo asilo en USA. Tampoco hay
fusilados, aunque el hampa arrecia ante la ineficacia de los entes que deben
brindarle seguridad a los ciudadanos. El antiimperialismo chavista aún no pasa a
su etapa radical, de confrontación directa con el Imperio más allá de los
discursos amenazadores del líder máximo de la revolución y sus principales
discípulos del proceso, aunque por allí se asoman algunos retiros del Fondo
Monetario Internacional y Banco Mundial que podrían implicar un terreno
apropiado para el batacazo final de no venderle más petróleo barato al imperio,
al tiempo que se consolidan entregas petroleras a lo largo del continente vía el
ALBA. (Alternativa Bolivariana para las Américas).
En el ámbito de
los convencimientos o manejos ideológicos tampoco se puede pensar que exista una
afinidad total en los puntos de vista que provienen de la Isla con los que
existen en el ideario bolivariano de todos los tiempos.
Por ejemplo: las
prédicas del líder máximo de la revolución cubana tienen puntos diferenciales
con los del líder bolivariano, comandante Hugo Chávez Frías, pese a las grandes
coincidencias y proyectos conjuntos que vienen ejecutando en el nuevo mundo.
Uno de ellos
ocurre cuando Fidel Castro en ocasiones ha manifestado su admiración por
Napoleón que, «contrariamente a otros grandes de la historia, no heredó sus
títulos y se forjó a sí mismo». Entre tanto el comandante venezolano sólo
menciona al francés cuando hace alguna alusión hacia Miranda. «Llegó a decir
Napoleón Bonaparte, de Miranda: Es un quijote sin locura». Y en medio de estas
menciones hallamos a un Castro cauteloso en «Biografía a dos voces»
cuando refiere el capítulo de la trayectoria política del Libertador ante la
captura y entrega a las autoridades españolas del «Precursor de la
Independencia», general Francisco de Miranda, su compañero de lucha, porque
«tras la derrota, Miranda pactó con los españoles, lo que fue visto como un acto
de traición por Bolívar y sus seguidores».
Otra
consideración reñida con la historia que evoca el Presidente Chávez, es la que
se refiere al general José Antonio Páez. Castro considera a Páez: «un llanero
patriota que arrastró tras sí a los llaneros, indios y mestizos, que habían
luchado del lado español al mando del asturiano Tomás Boves»; reconociéndole el
mérito de haber desatado «una de las primeras guerras de clase en este
hemisferio» al decretar una reforma agraria que favorecía a indios y mestizos
con las tierras de los criollos sublevados contra España. Mientras el comandante
bolivariano manifiesta su total antipatía por José Antonio Páez.
A manera de
epílogo, la animadversión que se observa por las calles de Caracas frente a
George Bush (ver foto superior) tampoco es el reflejo exclusivo de la postura
radical del gobierno venezolano frente al Imperio, sino sólo una más de las
muchas animadversiones que se ha ganado el actual régimen americano por el
mundo. Si lo dudan, sintonicen nuestros constantes contactos radiales con los
propios hispanos en Estados Unidos, que no hacen más que evidenciar que
Venezuela no es la excepción en la crítica al país más poderoso del orbe.
En suma, como
diría el adagio castrense venezolano: por ahora, entre la Isla y tierra firme,
hay un mar que nos separa.
(*) Fausto Masó,
periodista venezolano de origen cubano.
Abril, 2007.
CLAMOR
PERUANO POR UNA REVOLUCIÓN DIPLOMÁTICA
Es evidente que
desde que llegó al poder por segunda vez en la historia el Dr. Alan García Pérez
no encuentra cómo liderar al Perú sin mayores compromisos que los que
ideológicamente dieron a luz al denominado partido del pueblo, donde las grandes
mayorías trabajadoras y proletarias eran la columna vertebral en las prédicas de
sus predecesores.
Tener que
gobernar con la aristocrática y despiadada oposición peruana y todo su arsenal
de influencias y sempiternos negocios habidos y por haber, largamente conocidos
y denunciados por el propio joven e imberbe Alan de «El desarme financiero»; es
aceptar que más allá de los actuales intentos gubernativos la procesión va por
dentro.
La prueba la
tenemos a la vista con agravios del propio líder opositor clasista, hermano del
actual canciller de la república peruana, Víctor Andrés García Belaúnde, a la
egregia figura de Víctor Raúl Haya de la Torre, de quien dijo haberse asilado en
la casa de un narcotraficante. Si así trata la oposición light al máximo líder y
mentor ideológico del partido de gobierno ¿qué se puede esperar de sus
tentáculos administrativos en las esferas del mismo?
Tal vez por ello,
el servicio diplomático peruano anda de mal en peor en su relación consular con
sus propios ciudadanos en el exterior, más allá de las relaciones diplomáticas
de negocios, culturales e históricas que se tienen que cubrir con los países del
orbe.
A no dudar,
señores del congreso de la república peruana que suelen leer estas líneas, Dr.
Alan García Pérez, si le hacen llegar esta nota, estamos ante la necesidad de
una REVOLUCIÓN DIPLOMÁTICA.
Es un imperativo para la
colectividad de peruanos que sus funcionarios consulares den la cara a sus
conciudadanos y sus problemas. Por primera vez en la historia, Caracas cuenta
con la mayor cantidad de Cónsules y al mismo tiempo, con la menor presencia
consular ante las demandas de los ciudadanos peruanos. El cambio tiene que ser
radical, más allá de que histórica y académicamente a la diplomacia peruana le
cueste pisar territorios populares en el propio Perú, en el extranjero se le
debe exigir a sus Cónsules a asistir a centros de concentración de peruanos que
muestran los pro y los contra del día a día de sus conciudadanos. (Caso: Colegio
de Ingenieros en la ciudad de Caracas). A consumir e incentivar el consumo de
estos lugares y productos, y no al revés, como ocurre por estos predios donde
los funcionarios diplomáticos peruanos agravian el gentilicio de los peruanos de
a pie. (Caso: Cónsul Julio Florián Alegre, que ante un medio de comunicación
venezolano, utilizó un término para nada académico, denostando la subsistencia
económica de sus compatriotas, y llegando al extremo de generalizar su punto de
vista particular que tiene de sus paisanos:
«la mayoría de los peruanos que viven en
Venezuela son
buhoneros, gente que vive del día a día...»).
En tal sentido, en cuanto al
personal que se contrata o nombra para trabajar en los consulados, se debe
evitar enviar gente desde Lima u otras latitudes, incluidos los Cónsules, que
por más rango y currículum de Embajador que tengan, académicamente tienen
problemas de identificación cultural como el citado. En todo caso, se debe hacer
un trabajo de peruanización a nivel de la academia, que permita desmitificar el
culto al Dios del vino: Baco, que para nuestro Cónsul actual y sus colegas, es
el Pisco. Una de las causas, sin duda, de su público agravio. Creemos que para
hablarnos de la peruanidad del Pisco el estado no necesita de personajes como un
Cónsul que tiene otras prioridades funcionales para su colectividad. Muchos
peruanos en Venezuela le preguntan al Cónsul ¿por qué no dedica al menos la
mitad del tiempo que le tomó investigar acerca del Pisco, a investigar la
realidad de sus paisanos en Venezuela? ¿Acaso en más de tres décadas en
funciones diplomáticas la más destacada investigación que ha realizado el señor
Cónsul es sobre el trago? Da la impresión que lo es porque es lo primero que
muestra en su página web. Que por cierto no es su página, aunque él crea lo
contrario y nadie en Cancillería se lo aclare. Situación que no hacemos ni los
que estamos en la libertad de ser más bohemios y por ende menos diplomáticos.
Hasta la redacción que
alegremente emite su despacho deja mucho que desear sobre las cualidades que al
final de cuentas recaen en el papel instructivo que le compete a la Academia
Diplomática del Perú.
(Clickear aquí para revisar documento
consular)
En fin, realizar este tipo de
planteamientos sobre depuraciones y transformaciones a nivel de cancillería,
implica plantear una lucha interna de poderes en las esferas del gobierno
peruano, que como sabemos se enfrenta a un poder dentro del poder, ejercido nada
y más y nada menos que por los eternos «Dueños del Perú», como alguna vez tituló
y describió el Dr. Carlos Malpica. Y que no una sino muchas veces fue el pilar
del discurso del actual mandatario peruano. Aún así, conocedores del dilema
existencial del gobierno, del «ser o no ser» shakespeareano, lo planteamos desde
esta tribuna, como alguna vez planteamos al primer gobierno del Dr. García
Pérez, la necesidad de bajar de los balcones de palacio de gobierno a verle el
rostro al auténtico futuro diferente que reclamaba el pueblo, la tarde del 22 de
mayo de 1988 allá en Huamanga, Ayacucho.
Convoque a CONCURSO Dr. García
Pérez, entre los peruanos residentes en el país que se esté buscando el cambio,
para dar el paso radical y definitivo a una mejor búsqueda de los elementos de
transformación social que su investidura requiere. Recuerde su tiempo de exilio
y las vicisitudes de los hombres que andamos sembrando patria en otras patrias y
bríndeles la oportunidad de administrar a esos hombres -muchos de ellos grandes
profesionales, como a usted le consta-, sus propias realidades migratorias en
cargos consulares, agregadurías y demás estamentos que permitan el reto de darle
un vuelco total a lo prohibido por Cancillería, como es el caso del actual
problema del Consejo de Consulta; de alguna forma maniatado y manipulado por un Cónsul declarado persona NON-GRATA en Venezuela por sus
propios compatriotas.
(Darle click para ver documento de peruanos
en Venezuela).
Se reducirían los costos que
supone esta acción administrativa, con tan sólo convocar a CONCURSO entre los
peruanos residentes en el país que se esté buscando el cambio. Le dirían adiós
en Cancillería a los viáticos, traslados, mudanzas y negocios turbios que no
faltan cuando de por medio hay dólares y todo está fríamente controlado. Si cada 4 o 5 años se rotan las cabezas administrativas,
que son los cónsules de carrera, porque no cambiar cada determinado tiempo el
esqueleto administrativo que parece estar mal encaminado a tratar la
problemática de los peruanos en el exterior, sino no habrían quejas funcionales
en Houston, Paterson New Jersey, Miami, Madrid y Caracas, entre otros lugares.
No puede ser posible que se llegue a un nuevo período gubernativo y el trato
siga siendo el mismo, o en el mejor de los casos, la nueva cara diplomática
traiga buenas intenciones pero no haga nada concreto frente a los sempiternos
funcionarios que se muestran hostigados de tratar la problemática de sus propia
gente. Hay que oxigenar la cartera diplomática para oxigenar la cartera
existencial de los peruanos.
Cuesta creer que ante
incidentes de tipo legal contra peruanos (muerte de compatriotas, acusaciones
ilegales contra peruanas, deportaciones ilegales, casos de discriminación y
xenofobia), ningún miembro del cuerpo diplomático asuma tareas de defensa legal
y respaldo moral a los agraviados e implicados. Hacen las veces de fríos e
insensibles jueces sin rostro, cuando lo único que pide el pueblo más allá del
mapa existencial Inca, es sensibilizar y humanizar el trato, sea cual fuere la
condición del ciudadano en el exterior.